Una sola empresa se presenta para quedarse con la gestión del muelle de Vega Terrón

La licitación para gestionar el muelle fluvial recoge una única oferta para dar a Vega Terrón el giro turístico que quiere la Diputación tras años de fracasos y escándalos.

El concurso para adjudicarse la gestión del muelle fluvial de Vega Terrón ha llamado la atención de una única empresa. A fecha 2 de febrero, día límite para presentar propuestas, sólo la unión temporal de empresas formada por Dueroemoción SL y Berturismo XXII SA se ha interesado por este contrato y ha depositado la documentación necesaria para participar en una licitación en la que, de momento, no va a tener competencia. Un punto de partida para rescatar el muelle fluvial, uno de los fracasos más evidentes de la gestión política en Salamanca.

 

El contrato salió a licitación a principios de enero por un año, prorrogable por otro más, tras el escándalo de los impagos por parte de la actual concesionaria, VegaTER, que estuvo sin pagar el canon de uso de las instalaciones, obligatorio en el contrato que firmó con la Diputación, durante más de 18 años. Su contrato, no obstante, era para cobrar por el transporte de mercancías, actividad que nunca ha habido. En febrero de 2015 se supo que no había cumplido con buena parte de sus obligaciones, pero que la institución provincial no le había reclamado nada desde que se firmó el contrato en 1997. El asunto se ha resuelto recientemente después de cerca de dos años de trámites y no pocos errores.

 

Ahora se ha sacado a licitación el contrato, con un tipo mínimo de 72.000 euros al año, aunque el coste es de 87.000 euros anuales. La empresa que se lo quede tendrá que mantener las instalaciones, establecer vigilancia permanente, llevar un conteo de los barcos que atraquen, encargase de las labores de limpieza y basuras... A cambio, podrá explotar el muelle, cobrando el canon establecido, y también el centro de recepción de visitantes y la oficina de turismo, cerrados la mayor parte del tiempo. Está prevista en el pliego una plantilla de siete personas, pero sólo un contrato a tiempo completo, el del vigilante; el resto, un coordinador, una persona para la cafetería, una azafata/o para la oficina de turismo, otro vigilante, un operario de mantenimiento y otro de jardinería serán a tiempo parcial. 

 

La unión temporal de empresas la firman Dueroemocion, una sociedad radicada en Hinojosa del Duero y constituida hace menos de un año; y Berturismo XXI SA, una empresa creada hace trece años y con domicilio en Saucelle desde 2013, con intereses diversos en gestión de hostelería y turismo rural.

 

La gestión del muelle fluvial ha sido un desastre durante décadas. No se ha reclamado ni un euro de los cerca de 600.000 que ha dejado de pagar la concesionaria; se han dejado pasar dos años más sin cobrar canon y se suman los años 2015 y 2016 enteros; con todo, no se podrán reclamar más de unos 80.000 euros, los cuatro últimos años de contrato, porque el resto ha prescrito. Y eso si la empresa, que se niega a las pretensiones de la Diputación, no logra irse indemne. 

 

Al final,  no se pudo romper el contrato hasta finales de 2017 por lo que la Diputación sumó otros dos años a los 18 que había estado sin pagar el canon y otras cantidades la empresa que debía explotar el muelle. Y además de un importante 'agujero', tenía un muelle sin prácticamente uso que palidece ante el cercano de Barca d'Alva, lleno de barcos turísticos, actividad y vida mientras en la orilla salmantina atracan 300 barcos al año, pero no pueden recibir los servicios de agua o luz, y se limitan muchas veces a dejar la basura. La cafetería abre casi todos los días del año, pero la oficina de turismo en el edificio de recepción de visitantes no ha funcionado nunca. Veinte años de nefasta gestión lo han hecho posible y, si nadie lo remedia, la cuenta no se detiene. La Diputación, dueña del muelle, quiere darle un giro hacia el uso turístico lo que implicará la marcha de quienes lo han estado gestionando durante 16 años.