Una salmantina es la primera mujer española en contar con un ventrículo artificial y definitivo para superar sus problemas de corazón

El consejero visita a la paciente (Foto:F.Rivas)

Especialistas del Hospital de Salamanca han sido los encargados de implantar este dispositivo, que es el primero de estas características que se pone a una mujer, y el primero en Castilla y León independientemente del sexo.

Una salmantina de 73 años ha sido la primera mujer española en contar con un ventrículo artificial y definitivo, al no poder recibir un trasplante de corazón, para hacer frente a su insuficiente cardiaca.

 

Especialistas del hospital de Salamanca han sido los encargados de implantar hace unos días este dispositivo, que es el primero de estas características que se pone a una mujer, y el primero en Castilla y León independientemente del sexo.

 

Hasta el momento, en España solo se habían colocado a hombres, y siempre de menor edad. De esta forma, la salmantina se ha sumado a los cuatro hombres implantados en Pamplona, otro en A Coruña y otro en Valencia. A todos se les ha colocado con carácter temporal, a la espera de un corazón, salvo a esta mujer y a uno de los intervenidos en Navarra.

 

El consejero de Sanidad de la Junta de Castilla y León, Antonio María Sáez Aguado, ha explicado, antes de visitar a la paciente, que los especialistas llevaban meses formándose en esta técnica con presencia en otros países como Alemania y que le hablaron de la conveniencia de llevar a cabo esta primera intervención en esta mujer de 73 años, al haber sufrido un infarto de miocardio hace seis meses y no haber respondido de manera conveniente al tratamiento.

 

Según Sáez Aguado, su evolución fue “mala” y, a pesar del tratamiento, tenía que ingresar de nuevo cada quince días con una expectativa de vida “muy limitada” que le hubiese llevado al fallecimiento de no haberse optado por esta operación.

 

El coste del dispositivo ha sido de unos 100.000 euros pero ha permitido que la mujer mejore y, económicamente hablando, se trata de un procedimiento eficiente puesto que el gasto para su implantación ha sido “muy inferior” a lo que se hubiese  alcanzado con los ingresos continuados para tratar a la paciente, ha explicado el jefe de Cirugía Cardiaca, José María González, junto al jefe del Servicio de Cardiología, Pedro Luis Sánchez.

 

La idea del Sacyl es ver ahora su evolución y, de manera inicial, poder implantar el dispositivo a una decena de pacientes al año. Y, posteriormente, el objetivo es ver si Salamanca sigue como único centro de referencia en la Comunidad con un mayor número o si se incorporan otros hospitales de Castilla y León.

 

DISPOSITIVO IMPLANTADO

 

El dispositivo implantado, llamado Heartware, es el ventrículo artificial de menores dimensiones, pesa 120 gramos, y consta de una bomba que se ancla en el vértice inferior del corazón y se conecta a la arteria aorta. Y, según han informado los responsables del hospital, funciona sustituyendo la función ventricular, mediante un mecanismo de flujo continuo que extrae la sangre del ventrículo izquierdo y la bombea a la arteria aorta para que la sangre pueda ser distribuida por todo el cuerpo.

 

A diferencia de otros dispositivos similares, está alojado dentro de la caja torácica y dentro del pericardio, lo que permite una intervención menos invasiva que otras previas en este tipo de actuaciones. La bomba está conectada a un controlador a través de un cable que sale a la altura del abdomen; este monitor recibe la alimentación necesaria para que la bomba funcione mediante la conexión de dos baterías o la conexión a un enchufe convencional o, incluso, a la toma de corriente de los coches. El controlador hace funcionar la bomba y también proporciona mensajes de texto y alarmas audibles. Es portátil y pesa alrededor de 1,5 kilos.

 

TÉCNICAS INNOVADORAS

 

Se trata de una terapia utilizada en otros países como Estados Unidos o Alemania pero que en España apenas se ha utilizado hasta ahora debido a los buenos resultados del programa de trasplante cardiaco. En los próximos años irá adquiriendo una mayor relevancia, y abre además una puerta a todos aquellos pacientes que no podían recibir un trasplante de corazón por razones de edad o pluripatología, han explicado.

 

En la intervención realizada, tras realizar una esternotomía, se introduce un anillo anclado en la punta del ventrículo izquierdo que sirve para introducir el dispositivo que posteriormente se conecta a la arteria aorta. Y en la atención y seguimiento de la paciente, que evoluciona “favorablemente”, participan profesionales de los servicios de Cardiología, Cirugía Cardiaca, UCI Cardiaca y Anestesia, con el apoyo de los servicios generales del Hospital. 

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