Una Salamanca todavía en 'amarillo' espera no quedar fuera del acelerón para llegar a la nueva normalidad

La provincia, que sigue teniendo zonas básicas que no cumplen los criterios, podría pasar a fase 3 el próximo lunes y en once días, fuera de la desescalada para la que Castilla y León plantea restricciones en ocio o eventos y en la temida movilidad.

La Junta de Castilla y León ha cambiado el paso y el calendario de llegada a la 'nueva normalidad', lanzando a la comunidad hacia el estadio de máxima libertad, relativa, que va a permitir el coronavirus mientras no haya vacuna o remedio sanitario contra la enfermedad. La comunidad ha decidido relajar su habitual prudencia y "arriesgar" como ha dicho la consejera Casado, y tiene decidido que pedirá al Ministerio de Sanidad pasar a fase 3 de manera inmediata, sin agotar los 14 días de duración de la fase que hasta ahora había respetado.

 

La decisión puede cambiar de manera radical la situación de Salamanca, que podría verse en fase 3 el próximo lunes, 15 de junio, y en la 'nueva normalidad' el día 22 de junio, cuando se haya agotado la vigencia del último estado de alarma y ya no haya manera legal de controlar la movilidad. Justo la clave de las decisiones que puede tomar la Junta y que afectarían a Salamanca.

 

La consejera Verónica Casado ha explicado que a estas alturas muchas provincias están con cero casos nuevos y "ninguno está asociado a brotes, son casos aislados y perfectamente identificados". Esta es la base para pedir el paso a fase 3, que tendrá que conceder el Gobierno, pero que parece por la labor.

 

Eso sí, el paso puede tener condiciones. "Si seguimos teniendo la misma tendencia vamos a arriesgar un poquito", ha dicho la consejera, que vincula la decisión a la situación epidemiológica. Y esta en Salamanca no es del todo positiva. La provincia ha pasado con varias zonas en amarillo y con todo un Garrido Norte en la capital en el color que identifica a las zonas que no cumplen el criterio de nuevos positivos, y donde ha habido más casos para pasar a fase 2 de los que sirvieron para pasar a fase 1. No obstante, parece que no será impedimento para el avance.

 

"Hemos venido monitorizando la situación de nuestras provincias y la situación es muy buena. Las tasas son bajas. Esto nos anima a pasar a todo el territorio a la fase 3. Lo que sí es cierto es que nuestro comité de expertos está analizando si alguna de las medidas de fase 3 va a ser tratada con un poco más de cautela para alguna provincia", ha dicho Casado.

 

Ocio y movilidad, restringidos

Eso indica que la Junta pediría restricciones al ocio y la movilidad. Eso supone algún tipo de limitación, mientras dure el estado de alarma y el Gobierno lo pueda aprobar, que puede afectar en primer lugar a los eventos. Las comunidades fijarán el aforo de los actos culturales en la nueva normalidad, con uso obligado de mascarilla.

 

La consejera no tiene miedo a brotes pero se ha destacado por las críticas a la relajación de medidas. "Está habiendo mucha relajación de las medidas... la distancia de seguridad no siempre la respetamos y no siempre hacemos un correcto lavado de las manos", ha dicho antes de añadir que "cuando estemos en una terraza hay una falsa sensación de que tenemos una cierta inmunidad y estamos sin mascarilla, pero la tenemos que tener".

 

La otra restricción podría ser a los desplazamaientos, incluido el paso entre provincias. "Tenemos situaciones diferentes en nuestra comunidad, con provincias blindadadas y otras que por su cercanía a Madrid tienen más casos", ha dicho la consejera, que descarta movilidad entre comunidades.

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