Una plaga de estorninos sorprende a los vecinos del barrio de Prosperidad

Su ensordecedor canto, al final del día, señala su llegada tras pasar el día alimentándose en el campo.

Como cada otoño, bandadas de estorninos llegan a Salamanca y se hacen sentir sobre todo al caer la tarde, cuando su canto es casi ensordecedor en las zonas en las que se establecen. Normalmente, en las horas cercanas a la noche buscan refugio en los edificios porque ahí se concentra más el calor, mientras que por el día buscan alimento en los campos, más alejados de la capital.

 

El pasado año, ya se reforzaron las medidas para ahuyentar a la población de estorninos de la capital mediante la utilización de pirotecnia de baja intensidad, en aquellas zonas en las que se constató una mayor presencia de estas aves.

 

Concretamente entonces se actuaba durante la noche, entre las 20 y las 22 horas, principalmente en el Paseo de Carmelitas, en el Paseo del Doctor Torres Villarroel y en la Avenida de los Reyes de España.