Una nueva ordenanza plantea limitar el peso de los camiones que entren en la Plaza Mayor

La futura ordenanza estudia cómo aplicar restricciones a los vehículos que acceden a la Plaza Mayor para reducir su deterioro por la circulación de camiones. Se limitaría el peso máximo para conseguir que accedan sólo furgonetas pequeñas y también se vigilará más que no se use como 'atajo'.

En los próximos meses, la Plaza Mayor va a recibir una 'cura de juventud' costosa en la que se van a invertir 500.000 euros. Se gastarán en arreglar las losas de su pavimento, desgastadas, con fisuras y desequilibradas en muchos puntos, y sus soportales, que han sufrido desprendimientos. Ambos elementos sufren el paso de los vehículos, que provocan el hundimiento de las losas y también dejan su huella en forma de raspones en los arcos de acceso. Pero, ¿tiene sentido el gasto en el arreglo si no se frena su principal causa? Hay quien piensa que no, y eso va a cambiar algunos de los criterios de uso.

 

Los grupos municipales y la Policía Local de Salamanca trabajan en la nueva ordenanza sobre el tráfico en la Plaza Mayor que llegará al tiempo que la monumental plaza se somete a estos importantes arreglos. El grupo que más interés ha puesto es el PSOE, que hace tiempo que ha pedido detener la enorme presión sobre el monumento más emblemático de la ciudad al permitir la circulación de decenas de camiones y furgonetas cada día, en el horario de carga y descarga, pero también para la instalación de escenarios y eventos.

 

Según ha podido saber este medio, esa labor de concienciación ha calado y se nota en los primeros trabajos de la nueva ordenanza que va a atacar dos aspectos: el peso de los vehículos que entran en la plaza y la circulación a través de ella. El primer aspecto es clave en el desgaste que sufre el pavimento de la plaza y su estado irregular. No hay más que observar el tráfico durante el periódo de carga y descarga para comprobar que entran en la plaza vehículos de todo tipo, incluso camiones grandes. El objetivo de la nueva ordenaza es establecer algún límite de tonelaje para conseguir que el necesario reparto para abastecer a bares y restaurantes se haga con furgonetas y se eviten los vehículos pesados y de gran volumen.

 

Es evidente que este tipo de vehículos generan un mayor desgaste y hundimiento en las losas que forman el pavimento de la plaza, pero es que además son los que dejan los 'raspones' tan visibles que hay en muchos arcos. A la Plaza Mayor se entra por determinados puntos y el arco de acceso principal es el de la calle Toro, que está marcado con numerosos rozones por el impacto de las cajas de los camiones de mayor volumen.

 

Por otro lado, con frecuencia muchos vehículos de los que circulan por la Plaza Mayor en horas de carga y descarga la usan como zona de paso: no entran para hacer un reparto sino para 'atajar' camino de otras zonas abiertas al tráfico. Es una práctica palpable que se observa cada día. La nueva ordenanza pondrá más atención en vigilar este tipo de circulaciones que añaden desgaste a la plaza y aumentan la circulación.

 

Otro aspecto que se puede vigilar es el del estacionamiento de vehículos de carga y descarga. Es frecuente ver como los camiones y furgonetas de reparto se acumulan y permanecen durante muchos minutos en la plaza del Corrillo o en la calle la Rúa. Esto genera estrecheces para el paso de los peatones y situaciones de riesgo por la cantidad de vehículos. También habría que analizar si es necesario establecer algún tipo de autorización para circular. Actualmente, una pareja de la Policía Local vigila la circulación en la plaza... aunque muchas veces se ausentan por otras necesidades de servicios. El acceso a la plaza no tiene control y muchas veces da la sensación de que cualquier furgoneta rotulada puede campar a sus anchas.