Una empresa salmantina adaptará el Family Village a la nueva Ley

Otra firma toma el relevo. La Dirección General de Comercio remitió ayer un fax a Altarea en el que se notifica que la Junta ha desestimado el recurso interpuesto por no conceder la licencia
E.BERMEJO

Una empresa salmantina tomará el relevo de la francesa Altarea para retomar el proyecto del parque comercial Family Village, cuya construcción estaba prevista en Carbajosa de la Sagrada. Enrique Serrano, uno de los responsables de la empresa Obras Charras, confirmó ayer a este diario que tiene concertada una cita en breve con el director general de Comercio, Carlos García Teresa, para tratar el asunto.
“Queremos sacar adelante esta iniciativa, pero adaptándola a la nueva Ley de Equipamientos Comerciales, que acaba de entrar en vigor”, ha anunciado Serrano, que ha concedido especial importancia al hecho de “poder aprovechar el proyecto del Family Village de Altarea, además de contar con el asesoramiento especializado de sus profesionales”.

Esta noticia coincide en el tiempo con la desestimación del último recurso interpuesto por Altarea con motivo de la denegación de la licencia por parte de la Junta de Castilla y León, y que se hizo pública ayer, para disgusto de toda la Corporación municipal que aprobó el proyecto por unanimidad en su día.

Como se recordará, la Consejería de Tomás Villanueva decidió, a finales de diciembre de 2008, no conceder los permisos para la construcción del parque comercial, lo que causó una gran consternación en el equipo de Gobierno, capitaneado entonces por Juan José Martín Cilleros, que aseguró que había un trasfondo político detrás de la decisión adoptada por la Administración regional.
“Para ser sincero, tengo que confesar que nos habríamos llevado un serio disgusto si la Junta llega a decidir lo contrario, porque estamos ilusionados con este proyecto y sabemos que podemos sacarlo adelante ajustándolo a la nueva Ley, para tratar de obtener la licencia lo antes posible”, indicó Serrano que es, por otra parte, uno de los copropietarios del solar donde estaba previsto que se ubicara el nuevo espacio comercial.

Según el empresario, “lo hemos pasado mal, al principio con la primera negativa y luego con la alegación presentada por el Ayuntamiento de Salamanca, pero estamos seguros de que ahora todo va a salir bien”.

La parcela tiene una superficie de alrededor de 100.000 metros cuadrados de los que, alrededor de 40.000 a zona comercial, de los que 12.900 estarán destinados a comercios y el resto a gran zona verde para disfrutar en familia. El proyecto inicial contemplaba también la construcción de 180 viviendas, algo que Enrique Serrano ha decidido aparcar por el momento, dada la actual situación económica, aunque no duda lo más mínimo de que acabarán por hacerse realidad.