Una ciudad más accesible para todos

El Ayuntamiento de Salamanca rebaja más de 300 bordillos para que la urbe sea “más accesible”

 

 

El Ayuntamiento de Salamanca ha rebajando en los últimos dos años más de 310 bordillos en pasos de peatones y ha ejecutado obras específicas para hacer de Salamanca “una ciudad más accesible”.

 

Este rebaje de bordillos se contempla tanto en nuevas urbanizaciones como en calles y plazas que requieren este tipo de actuaciones. Entre las nuevas urbanizaciones destacan las obras en el Paseo de la Estación, Plaza del Empresario, Plaza del Mercado, Plaza del Ángel, San Juan de la Cruz, Varillas y Obispo Jarrín, así como el soterramiento de la avenida de La Aldehuela debajo de la vía del ferrocarril. También se han acometido obras en Garrido, Chamberí, Teso de la Feria, San Cristóbal o Vidal.

 

En cuanto al rebaje de bordillos se han realizado, de forma específica, en el cruce de la calle Pozo Amarillo con plaza de Santa Eulalia; paseo Doctor Gregorio Marañón con avenida de Los Maristas; calle Don Vela con Julián Casas El Salamanquino; Plaza de San Antonio con la avenida de Campoamor; Filiberto Villalobos con calle Peña de Francia; avenida Padre Ignacio Ellacuría con glorieta de La Herradura; calle Sánchez Ruano con Obispo Don Jerónimo y con Gil González Dávila; calle Tomás y Valiente con avenida de Los Maristas; avenida de Los Maristas con Huerta Otea; Puente Príncipe de Asturias, con glorieta Ciudad de Brujas y con glorieta Leonardo Da Vinci; calle Pico Naranco con Teso de la Feria; Las Gardenias con Bolivia; carretera de Ledesma con Alfareros y junto a la calle Cardenal Cisneros; calle Java con Borneo; calle Gargabete con Isaac Peral; calle Ponferrada con Orense; calle Ponferrrada con Orense y Mieres y Mieres con Ponferrada.

 

Se han rebajado también bordillos en la calle Río Tajo, avenida de Salamanca junto a los jardines Enrique de Ossó; avenida de Los Maristas junto a la calle La Alberca y Francisco Tomás y Valiente; y calle Saavedra y Fajardo frente a Rodrigo de Triana.

 

A estas actuaciones se suman obras específicas de accesibilidad como la remodelación de la calle Azafranal, desde Gran Vía hasta Deán Polo Benito, que ha permitido “ganar espacio para el peatón”; la construcción de una rampa en la calle Maestro Giner, en el barrio de San José; el acondicionamiento del acceso peatonal a Viveros El Arca en el que trabajan personas con discapacidad; y la reforma de los accesos peatonales a la pasarela entre el Paseo de la Estación y la calle Peñaranda con el objetivo de “permitir el paso a personas con movilidad reducida”.

 

Estas obras se sumarán a la sustitución de unas escaleras por rampa en el pasaje del Paseo de la Estación con la avenida de Comuneros y la urbanización de la calle Avena, que resuelve el problema de accesibilidad sobre la estructura del ferrocarril.