Una aseguradora debe pagar 70.000 euros a un joven salmantino al que un retraso diagnóstico le costó la amputación de una pierna

Carlos Sánchez Aguilar junto a uno de sus ídolos, Iniesta

Una aseguradora indemnizará con 70.000 euros al joven salmantino Carlos Sánchez Aguilar que cuando tenía 14 años sufrió una lesión jugando al fútbol, en concreto un sarcoma sinovial, que tardó en diagnosticarse y supuso finalmente la amputación de una pierna.

El Juzgado de Primera Instancia número 7 de Salamanca, mediante auto tramitado por los Servicios Jurídicos de 'El Defensor del Paciente', ha homologado el acuerdo indemnizatorio en el que AMA, como entidad aseguradora del médico implicado, pagará 70.000 euros a C.S.A., que cuenta en la actualidad con 18 años, por los daños y perjuicios que le fueron causados.

 

Cuando el joven contaba con 14 años, el 8 de octubre de 2009, sufrió una lesión jugando al fútbol y fue tratado por un especialista en medicina deportiva. Se le hizo una radiografía y se diagnosticó sinovitis por posible fractura calcificación y lesión tendinosa del tibial posterior.

 

Tras varias consultas y seguimiento debido al dolor y molestias que presentaba en la zona, le fue realizada una resonancia magnética el día 11 de noviembre de 2011. A pesar de las diferentes consultas, no fue hasta que el menor acudió al Hospital Clínico Universitario de Salamanca el 18 de abril de 2012 que se diagnosticó y trató la grave  lesión tumoral que presentaba, un sarcoma sinovial, ha explicado la Asociación.

 

Así, el retraso en el diagnóstico y, por ende, en el abordaje terapéutico de la tumoración, implicó que el tratamiento aplicado fuera mucho más agresivo que si se hubiera realizado en una fase más precoz.

 

Al no agotar los medios diagnósticos y terapéuticos que estaban disponibles en la ciencia médica y que existían, "se privó al paciente de la asistencia que le hubiera evitado graves daños derivados del retraso en el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad", ha explicado la Asociación, que ha aclarado que "no se trata de una pérdida de oportunidad terapéutica, se trata de una mala praxis con graves consecuencias".

 

Cuando finalmente se diagnosticó la grave patología requirió la amputación de la pierna (amputación infracondilla de pierna derecha) y un tratamiento de quimioterapia "mucho más agresivo" que el que hubiera precisado en un primer momento.

 

El fútbol era la actividad habitual del menor y tenía muy buenas perspectivas, dado que además pertenecía a un equipo profesional en la categoría infantil regional. "La mala praxis ha truncado todas sus expectativas", ha aseverado El Defensor del Paciente.

 

La presidenta de la Asociación, Carmen Flores, ha asegurado que "es imperativo realizar diagnósticos diferenciales de las enfermedades" y no quedarse "en la primera impresión", dado que muchas veces "lesiones aparentemente inofensivas son sugestivas de graves enfermedades cuyo tratamiento precoz evita muchos problemas".

 

La Defensa ha sido llevada a cabo por el despacho del letrado Santiago Díez Martínez, especialista en Derecho Sanitario y adscrito a los Servicios Jurídicos de 'El Defensor del Paciente'.