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Un río que se seca y la falta de una conexión 'alternativa', los problemas de Peñaranda con el agua

La localidad es una de las que más está sufriendo la sequía en Castilla y León. Depende de un embalse pequeño que toma de un río con poco caudal. La solución: una conducción alternativa que proporcione agua del Tormes.

El Ayuntamiento de Peñaranda está capeando como puede los problemas con el suministro de agua para la población. Desde junio ha aplicado un bando con medidas de ahorro en fuentes y zonas verdes, ha buscado la ayuda de un pozo de sondeo y, si no llueve, tiene ya un plan 'b' para no tener que llegar a unas restricciones para las que hay cuenta atrás: poco más de cien días si no llueve antes de fin de año, algo que cada vez parece más difícil a tenor de la última previsión de Aemet. El resultado es que Peñaranda es, junto con Astorga, el municipio de cierta entidad poblacional con más problemas de Castilla y León.

 

Sin embargo, los problemas de Peñaranda con el agua son de base y se centran en su punto de suministro: el río Almar. Se trata de un pequeño cauce que se seca muchos veranos y que es el único que alimenta el pequeño embalse del que depende la localidad, El Milagro, que está en la provincia de Ávila (en el término de Mirueña de Infanzones), pero a unos 25 kilómetros de la localidad salmantina. El primer problema es ese, que el agua llega con una larga conducción de tuberías que van a ser cambiadas para sustituir el fibrocemento, lo que redundará en la mejora de las fugas que siempre tienen estas instalaciones.

 

 

Además, el embalse tiene poca capacidad, un hectómetro cúbico, y se encuentra al 26,21% de sus reservas. Salen de él 24 litros por segundo para cubrir las necesidades del municipio, unos 81 metros cúbicos al mes según la CHD; con ese cálculo, hay agua para menos de cuatro meses, esos poco más de cien días, siempre y cuando no llueva o nieve antes de final de año, lo único que ya puede resolver la situación.

 

Este embalse es el punto de suministro exclusivo para Peñaranda, que depende por completo de su situación. Ya se tuvo que tomar la decisión de traer el agua desde 25 kilómetros porque es una localidad sin un río cerca. Pero hay otra opción. En el futuro, Peñaranda de Bracamonte debería plantearse construir una toma adicional que le proporcione agua del Tormes.

 

La distancia no es muy superior a la que ya recorren las tuberías desde El Milagro, aunque recientemente se ha acometido una importante inversión para cambiar las tuberías y acabar con los problemas de averías y cortes de suministro que causaba la línea desde el pantano hasta el municipio. Habría que afrontar otra inversión grande, por parte del consistorio o de las administraciones regional y central, para contar con ese suministro alternativo de agua.

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