Un preso de Topas se abalanza sobre un funcionario y le muerde en una mano

El suceso se produjo en la noche del viernes 30 de noviembre durante el recuento de los reclusos.

El suceso se produjo en la noche del viernes, cuando se estaba procediendo al recuento de la población reclusa en el módulo 1. Una de las celdas, ocupada por dos internos que no daban señales de vida, ni respondían a las indicaciones de los funcionarios, por lo que se procedió a la apertura de la celda para comprobar el estado de los mismos para el recuento.

 

Al entrar los trabajadores ambos internos se abalanzaron sobre los compañeros, propinándoles golpes y patadas y mordiendo a uno de ellos en un dedo. A pesar de que el trabajador llevaba puestos los guantes que proporciona la Institución para realizar los cacheos, los mismos no le sirvieron para protegerle de las graves heridas que se le ocasionaron.

 

Como consecuencia de dicha agresión el trabajador tuvo que ser atendido en la enfermería del centro y trasladado con posterioridad a un centro de urgencias de Salamanca.

 

El mando de incidencias puso inmediatamente en marcha el protocolo de posible contagio biológico, lo que es de agradecer teniendo las graves consecuencias que este tipo de agresiones pueden conllevar para la salud del trabajador.

 

Es la quinta agresión grave que se produce a trabajadores durante los últimos meses y que han tenido como consecuencia la baja laboral de los funcionarios tras ser atendidos en centros médicos.

 

Los sindicatos del centro asegura que "la indignación de la plantilla crece de día en día al ver que desde la Secretaría General y desde el propio Ministerio no se adopta ninguna medida para impedir que las agresiones a los funcionarios de prisiones sigan aumentando la negra estadística que estamos padeciendo; y por la inseguridad que producen para trabajadores y para el propio establecimiento".