Un preso de Topas rompe la mano a un funcionario que impidió la salida no autorizada de un módulo
Cyl dots mini

Un preso de Topas rompe la mano a un funcionario que impidió la salida no autorizada de un módulo

Última manifestación de los funcionarios de Topas

Los sindicatos han denunciado esta nueva agresión en la cárcel salmantina.

Los sindicatos del Centro Penitenciario de Topas han denunciado este jueves 15 de noviembre una nueva agresión sufrida por un trabajador del centro, por la que ha tenido que ser atendido en un centro médico.

 

El suceso se produjo al tratar de impedir la salida no autorizada de un interno del módulo residencial en el que se encontraba. El trabajador trató de impedirlo sujetando al interno, que reaccionó violentamente intentando salir del módulo en un momento en el que otros internos procedían a salir a la escuela.

 

Como resultado el trabajador ha tenido que ser atendido en un centro hospitalario de una fractura en una mano y se encuentra de baja médica. El interno ha sido conducido al departamento de Aislados.

 

Segunda agresión en un mes

 

Es la segunda agresión que sufre un trabajador del centro en menos de un mes. Hace menos de tres semanas otro trabajador, tratando de impedir que un interno se autolesionase y que incluso hubiese podido perder la vida (salía de conducción y no quería ser trasladado), otro trabajador sufrió una lesión en la mano por la que también tuvo que ser atendido en un centro médico.

 

Actualmente se encuentra de baja laboral como consecuencia de dicho hecho. La situación de la plantilla es extremadamente preocupante por la falta de personal, hay más de un 25% de vacantes que no se ha cubierto en la RPT, además de la elevada media de edad.

 

"Hechos como estos, que dos trabajadores de un mismo grupo de trabajo vayan a estar de baja por agresiones, dejan a los grupos de trabajo, que ya de por si padecen la falta de efectivos, en una situación más que precaria", apuntan desde Topas.

 

"Llevamos mucho tiempo avisando de la gravedad que supone el que hayan aumentado el número de agresiones a trabajadores sin que se hayan adoptado medidas serias capaces de reconducir la situación, que termina por afectar al propio funcionamiento del centro. Con lo que ello supone de riesgo para la salud e integridad física de los trabajadores y la seguridad de internos y el propio establecimiento", aseguran los sindicatos.