Un polémico pleno pone en duda el buen funcionamiento de la Lonja

Muy discutido. La sesión aprueba la creación de la mesa de despiece de porcino a pesar de la oposición socialista. Críticas. El rendimiento del CTR y de la teleasistencia, también en tela de juicio
Lorena Lago

Polémico. Así fue el pleno celebrado ayer en la Diputación provincial. Aunque los puntos del orden del día no ofrecían excesivo lugar al debate, cuestiones como el funcionamiento del CTR de Gomecello o el nuevo servicio de teleasistencia volvieron a suscitar polémica por falta de acuerdo entre los dos grupos integrantes de esta institución.

El pleno comenzó discutiendo el cambio de los Estatutos de la Lonja, lo que supondrá la inclusión de una nueva mesa, la de despiece de porcino y que la diputada encargada del área de Agricultura y Ganadería, Concepción Miguélez, tachó de “imprescindible en un momento de profunda crisis en el sector”. El Grupo Socialista, en palabras de su portavoz, Toribio Plaza, argumentó su voto en contra señalando que “no votamos a favor de esta moción porque se sigue sin reconocer nuestra presencia en la Lonja”. Asimismo, Plaza incidió en que “las cosas en la Lonja no se están haciendo bien y por tanto, si las cosas están mal hay que modificarlas. Aprobar esta moción supondría que estamos de acuerdo con los estatutos que rigen en esta Lonja cuando no es así”. Una afirmación rebatida por Miguélez, que confirmó que “si alguna vez ha habido algún inconveniente con algún miembro se han tomado medidas”. En una intervención muy criticada por los socialistas, Miguélez invitó a María José Herrero, responsable socialista del área a acompañarla algún lunes para “hablar con los agricultores y ganaderos”.

A vueltas con los residuos
Tras el intercambio de acusaciones por ambos lados, la polémica se centró en el funcionamiento del CTR de Gomecello. El portavoz del Grupo Socialista solicitó a la presidenta de la Diputación como presidenta también de Girsa, que “informe en el pleno de la Diputación de la situación del Centro de Tratamientos”, una petición que recibió la negativa de Jiménez, que indicó “para ello ya existen los órganos de Girsa y las asambleas”. Una disconformidad ante la falta de información lo que llevó a confirmar “pediremos un pleno extraordinario para que nos informen sobre la gestión del mismo”. El diputado de Medio Ambiente, Antonio Luis Sánchez, trató de refutar los argumentos esgrimidos por los socialistas sobre el alto rechazo que sufren los residuos del centro, para lo que empleó diversos informes sobre el volumen de selección y aprovechamiento de residuos en otras comunidades autónomas que, como se vio, alcanzan cotas muy similares a las de la provincia salmantina. A este respecto, Elena Diego, responsable socialista del área de Medio Ambiente, matizó que “la política de esta Diputación es la de la resignación, pero nosotros no vamos a resignarnos”. Un momento bronco al que siguió otro que no lo fue menos y que tuvo la misma protagonista pero con otro receptor. El objeto de las críticas fue en este caso Alfredo Martín, diputado de Bienestar Social, al que inquirió sobre la nueva normativa de teleasistencia, que la socialista calificó de “chapuza, pues obliga a los técnicos a ir domicilio a domicilio preguntando quién quiere seguir disfrutando de este servicio”. Martín rebatió esta tesis afirmando que “se ha asegurado que nadie de la provincia se va a quedar sin servicio de teleasistencia, aunque no lleguen las cartas enviadas para pedir su inclusión en el mismo”.