Un penalti a lo Panenka de Abreu clasifica a Uruguay

Mal partido, emoción a raudales. Tras un flojo duelo, se llegó a la prórroga y Ghana tuvo un penalti en el minuto 119 pero Gyan falló.
EFE / Johannesburgo
Dos penaltis detenidos por Fernando Muslera y un penalti a lo Panenka de Sebastián Abreu, el último de la serie, dieron el pase a la semifinal del Mundial a la selección de Uruguay tras un pésimo partido de fútbol en el que la emoción del final compensó el poco juego visto en los 120 minutos del encuentro.

No se puede pedir más suspense en un partido con tan poco fútbol ya que, además, en el minuto 120 de juego, la selección de Ghana dispuso de un penalti por unas manos de Luis Suárez en la línea de gol y el balón lanzado por Gyan dio en el larguero.

Uruguay, que jugó de visitante en un estadio volcado con la selección de Ghana, se metió por quinta vez en su historia entre los cuatro mejores equipos del Mundial y el equipo africano no pudo darle esa satisfacción a su continente.

El fútbol brilló por su ausencia en el tramo inicial del partido, con dos equipos indecisos e imprecisos, que no sólo no coordinaban acciones de peligro ante la meta rival, sino que eran incapaces de dar dos pases seguidos.

Ya en tiempo de prolongación, una jugada en la que la defensa uruguaya estuvo muy pasiva, se produjo un disparo lejano de Muntari, ayudado por la pantalla que hizo Gyan al balón para que Muslera no lo viera, que acabó en la red. A los diez minutos de juego, una falta lanzada con potencia y colocación por Diego Forlán puso el empate en el marcador. En la prórroga, el partido se puso a la heroica para los dos equipos. En el minuto 119, manos de Luis Suárez en la línea de gol. Penalti y expulsión. Lanzamiento de Gyan al larguero. Pitido final. Tanda de penaltis y victoria uruguaya con Muslera y Sebastián Abreu como héroes.