Un pasado de escasez, un presente de estrecheces y un futuro de decisiones
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Un pasado de escasez, un presente de estrecheces y un futuro de decisiones

Campo de fútbol Reina Sofía. Foto: A. Santana

Salamanca necesita reforzar las instalaciones deportivas con las que cuenta para las citas de alto nivel, que son en las que se han visto las carencias.

El de las instalaciones deportivas es un debe histórico de Salamanca, un estigma que ha pasado de una generación de deportistas a otras, siempre bajo un mismo síntoma: pabellones, pistas o campos que no dan el nivel de nuestros atletas. Le pasó a Albarrán y Paraíso, campeones de España y olímpicos cuando Salamanca no tenía pista de atletismo 'legal', y todavía le pasa a muchos, los últimos, los integrantes de Unionistas que le hicieron frente al Real Madrid en un campo casi sin gradas, con un césped de aprobado raspado y ¿sin licencias en regla?

 

La situación general de los escenarios del deporte de alto nivel en Salamanca es producto de un pasado de escasez, un presente de estrecheces... y un futuro que requiere tomar decisiones. Aquellos que han destacado a lo largo de los años, por ejemplo, en atletismo, el deporte más laureado de Salamanca, se han tenido que conformar con la pista del Helmántico, legendaria e icónica, pero parcheada con los años y, muchas veces, poco adaptada a horarios o necesidades de sus usuarios. Lo que empezaron siendo unas instalaciones modélicas se fueron quedando atrás, algo que se ha ido generalizando.

 

La Alamedilla era el lujo de tener un pabellón en el centro de la ciudad, pero se ha ido quedando pequeño; lo mismo le pasó a su 'sucesor', Würzburg, que nació con un problema de aforo (demasiado ajustado) que todavía condiciona su uso para el equipo más representativo de la ciudad, Avenida. Y el que debía ser su 'hermano mayor', el Sánchez Paraíso, no ha sido suficientemente explotado para el deporte. Sí, va a ser el escenario de la inminente Copa de la Reina, así que podremos presumir de pabellón, pero también queda demostrado que las instalaciones 'titulares' valen para el día a día, y con limitaciones.

 

Salamanca aspira ahora a ser Capital del Deporte, y tiene que ponerse las pilas en materia de infraestructura deportiva para grandes citas. No todo esta mal, así que hay dónde inspirarse. Ahí está el caso de la pista cubierta de atletismo 'Carlos Gil Pérez', que le va como un guante a los campeonatos que ya ha albergado. Aunque, claro, hubo que esperar muchos, muchos años para escuchar las súplicas de muchos atletas de campanillas que la pedían.

 

Inversiones se han hecho, eso no se puede negar, pero no es lo mismo renovar los campos de fútbol de tierra de todos los barrios que buscar un recinto para grandes eventos futbolísticos como la Supercopa o el desarrollo que tengan los dos equipos principales de la ciudad. Ahora toca lo mismo para el pabellón polideportivo que la ciudad pide a gritos: hay que hacer una instalación nueva que esté a la altura. Y también con el estadio de fútbol que hace falta, aunque habrá que esperar a ver si la reforma del Reina Sofía da la talla. Son las decisiones que urgen.