Un nuevo puente de 190 metros sobre el Tormes acabará con la rotonda de la A-62/A-66 en Buenos Aires
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Un nuevo puente de 190 metros sobre el Tormes acabará con la rotonda de la A-62/A-66 en Buenos Aires

El proyecto para sustituir la rotonda de Buenos Aires contempla construir un nuevo puente y una docena de pasos superiores e inferiores. Se evita afectar a las pinturas rupestres de La Salud.

El rechazo de los presupuestos y las nuevas elecciones pueden deparar un cambio de Gobierno, pero el próximo Ejecutivo que llegue a Moncloa podrá encontrar resuelto y sobre la mesa uno de los proyectos más importantes, en utilidad y en presupuesto, de los que están previstos para Salamanca. Se trata de la conexión entre la A-62 y la A-66 en el Oeste de la capital, que a día de hoy se resuelve con la peligrosa rotonda de Buenos Aires, punto negro del tráfico, uno de esos proyectos olvidados durante años a pesar de las prisas de ahora demuestran quiénes pudieron ejecutarlo.

 

Esta actuación acabará pronto su eterna espera tras hacer el actual Gobierno lo que el anterior no hizo: impulsar todos los trámites pendientes. Fundamentalmente, la redacción del proyecto y su paso por la evaluación del impacto ambiental. El proyecto ya existe y el examen ambiental se está ultimando, con lo que ambos podrían llegar a tiempo al plazo de dos años marcado en el contrato de redacción, y que se agota en mayo.

 

En cuanto al proyecto, TRIBUNA ha podido acceder al documento remitido para la evaluación ambiental. Está disponible de manera pública en el área correspondiente del Ministerio para la Transición Ecológica el Documento, y este medio ha podido consultarlo. El extenso documento describe dos alternativas diferentes para la “Continuidad de la autovía de la Ruta de la Plata (A-66) en su tramo de conexión con la autovía de Castilla (A-62) en la zona oeste de Salamanca”, presenta sus características y, también, la calificación ambiental. Está actualmente en evaluación en las administraciones competentes, Junta y Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental y Medio Natural.

 

 

Un nuevo puente sobre el río Tormes

 

En resumen, la solución que se ha adoptado consiste en la construcción de un nuevo puente viaducto con el que la A-62 pasará sobre el río Tormes, acompañado de seis pasos inferiores y otros seis pasos superiores. Su coste final es de 39,5 millones de euros. El nuevo puente será visible desde los restos del antiguo puente de La Salud, en cuya base se encuentra varios yacimientos rupestres que son la clave del proyecto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Vista de los restos del antiguo puente de La Salud.

 

El puente previsto, paralelo al ya existente de la A-66, tiene 189,5 metros y está dividido en tres tramos. Se ha optado por un puente pórtico híbrido (tramos extremos de hormigón – tramo central mixto de hormigón - acero) de tres tramos para ambas calzadas para reducir la afección al cauce del río Tormes. Con esta solución, la afección al cauce es provisional y se produce solamente durante la construcción.

 

Además, se generan un total de seis pasos superiores y otros seis pasos inferiores. Vienen motivados para resolver a desnivel los cruces de las vías existentes, por un lado, y las vías de proyecto tanto de los troncos principales de la A-62 y A-66, como de los ramales de enlace que se originan. La casuística existente comprende pasos superiores de un solo vano, dos vanos y tres vanos, con luces pequeñas a medias comprendidas entre los 15,0 m hasta los 30,0 m de amplitud.

 

 

Las pinturas rupestres del puente de La Salud, a salvo

 

La clave del proyecto reside en la cercanía a los enclaves del antiguo puente de La Salud donde se han encontrato pinturas y grabados rupestres. Se trata de yacimientos que cuentan con protección como Bien de Interés Cultural. Por ello, en el proyecto se contemplan dos alternativas con dos trazados diferentes, y se apuesta por la que deja a salvo el yacimiento denominado Abrigo del Puente de La Salud, situado junto al río, en su margen derecha. En concreto, el yacimiento conocido como del abrigo de La Salud se encuentra justo en el trazado de una de las alternativas, pero a entre 150 y 200 metros de la opción finalmente escogida.

 

 

En la primera de las alternativas, el nuevo puente está a unos 400 metros al Este del viaducto actual del Tormes y pasa justo por encima del yacimiento abrigo del puente de La Salud. Por eso, se ha optado por la segunda alternativa, que se aleja del yacimiento ya que pasa a 600 metros al Este del viaducto del Tormes. El puente pasa sobre otro yacimiento, el del Marín, donde no se han encontrado restos, y evita las ruinas del lugar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Alternativa '0' (imagen superior) y alternativa '1' del paso del puente y del trazado.

 

El puente previsto respeta el yacimiento y descarta la primera alternativa presentada, que hubiera supuesto su alteración o destrucción ya que el estribo de la margen derecha del viaducto sobre el Tormes pasa justo por encima, un efecto calificado en la evaluación como "negativo, permanente e irrecuperable, es decir, sin posibles medidas correctoras". Por lo tanto el impacto se valoraba como “crítico”. En la segunda opción, la elegida, el impacto es compatible: es decir, se considera que el trazado respeta la protección y conservación del yacimiento arqueológico.

 

 

Una variante compleja para resolver el nudo de carreteras

 

Esta es la alternativa elegida, que se define como una variante de trazado para las calzadas de la autovía A-62 desde el enlace en la zona industrial (Vitigudino) hasta rebasar el enlace del acceso oeste. La variante cruza por debajo del vial que une la zona urbana y la zona industrial (Vitigudino).

 

El enlace de la A-62 con la zona industrial (Vitigudino) se transforma en un diamante parcial con la vía de enlace en paso superior y deprimiendo las calzadas de la variante de la A-66. La reposición del vial que une la zona urbana u la zona industrial (Vitigudino) se construye sobre la plataforma de la autovía que queda fuera de uso. El enlace de la A-66 en la zona urbana se transforma en un diamante con la glorieta elevada, siendo necesario deprimir las calzadas de la A-62.

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