Un millón de euros para un sistema que no terminará con los reventones y fibrocemento 'sine die'

El alcalde anuncia la puesta en marcha del nuevo sistema de control de la presión de las redes de agua, pero sus resultados no acabarán con los reventones: pronostica que pasará de 140 a 90 al año. La elmiminación de tuberías de fibrocemento sigue sin ser prioridad.

El alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, ha anunciado personalmente la instalación a partir de este mes de mayo del anunciado nuevo sistema de control de la presión de las tuberías de Salamanca. El sistema, formado por numerosas válvulas, costará un millón de euros pero no asegura la erradicación de los reventones.

 

Según ha asegurado el propio alcalde, actualmente se produce unos 140 reventones al año, que pasarán a ser 80-90 con el gasto de este millón de euros. Una mejora del 40%, pero no el fin de estas molestas averías que seguirán produciéndose, especialmente en aquellas zonas con redes de agua más antiguas.

 

La clave es que no se ataca de raíz el problema. La red de Salamanca tiene todavía un 34% de sus 400 kilómetros en tuberías de fibrocemento, las más viejas y sobre las que pesa una recomendación para eliminarlas por sus nocivos efectos sobre las cualidades del agua de consumo humano. Sin embargo, el Ayuntamiento no tiene previsto sustituir a mayor ritmo este tipo de conducciones. Mañueco ha asegurado que "eso depende de lo que se inveirta", y no ha dicho más sobre el aumento de inversiones que le pide la oposición en esta materia.

 

Así que los barrios que tienen conducciones más viejas seguirán sufriendo reventones en tanto no se consiga controlar la presión en las tuberías. Según ha explicado el alcalde, esta aumenta cuando baja la demanda de suministro de agua en períodos vacacionales o los viernes por la tarde cuando cierran las empresas. Las nuevas válvulas, que exigirán obras, reducirán su incidencia pero no eliminarán el problema de los cambios de presión.