Un médico salmantino tras vencer al coronavirus: "Fui consciente de que podía morir en cualquier momento"

José Carlos Rodríguez, médico de Atención Primaria en el Centro de salud de San José (Foto: Diócesis)

José Carlos Rodríguez, médico de Atención Primaria en el Centro de salud de San José de Salamanca, relata que su ingreso en el hospital de Salamanca "ha sido un tiempo de intimidad con el Señor".

Me llamo José Carlos Rodríguez y soy médico de Atención Primaria en el Centro de salud de San José de Salamanca. Así empieza uno de los testimonios recogidos por la Diócesis de Salamanca. "En el ejercicio de mi profesión me contagié del coronavirus. Al principio, la sintomatología fue muy leve durante 10 días, al cabo de los cuales empeoré de forma evidente, hasta el punto de que el mínimo esfuerzo me provocaba fatiga. Acudí a Urgencias al hospital, donde se me hizo una radiografía y se diagnosticó neumonía por el coronavirus, siendo ingresado en la 7ª planta del Hospital Clínico".

 

Con el tratamiento inicial y el oxígeno "estuve estable los tres primeros días, pero al cuarto, el procesó empeoró, hasta el punto de que se planteó mi traslado a la UVI. Me visitó una médica de la UVI que recomendó observación, y en caso de que continuase el empeoramiento, trasladarme a la UVI. Ese día le dieron el alta a mi compañero de habitación y estuve solo en la habitación desde las 13:30 hasta las cinco de la mañana del día siguiente".

 

"Fui consciente de que podía morir en cualquier momento. Se me aplicaron todos los tratamientos posibles, y poco a poco, comencé a mejorar, hasta que al cabo de 14 días se me dio el alta para trasladarme a mi casa. Ahora continúo la recuperación, que sé que va a ser lenta".

 

"Hasta aquí el relato de la enfermedad. Paso ahora a exponer cómo la he vivido. En primer lugar, decir que ha sido una bendición y una gracia del Señor, aunque cuando lo cuento, la gente se extraña. Vivir la enfermedad desde la fe, sabiendo que todo sucede para bien de los que Dios ama, es un don".

 

"Experimentar que en medio del sufrimiento no he sentido angustia en ningún momento, sino una paz que viene del Señor, y cuando pensé que iba a morir, estar contento porque con la indulgencia plenaria que concedió el Papa Francisco, estaba convencido de que iría al cielo, y decirle al Señor que tomase mi vida, pues es suya".

 

"Me dolía el sufrimiento de los que quedaban aquí, pero le pedía al Señor que los consolara y les diese esperanza de vida eterna. Esta paz que he sentido, estoy convencido que tiene mucho que ver con la oración que han hecho por mí tantos conventos de clausura y tantos hermanos, y esto me ha ayudado a vivir la comunión eclesial. Ha sido un tiempo de intimidad con el Señor. Poder estar muchas horas en oración y contemplación del Señor ha sido fantástico. Nunca había estado tanto tiempo tan cerca del Señor, porque el ritmo de la vida te arrastra y al final al Señor le racionas el tiempo".

 

"El Señor me ha mostrado cantidad de cosas importantes para mi vida de fe. Sería muy largo intentar explicitarlas todas, pero como muestra, puedo decir que he descubierto el valor de la obediencia, el ejercicio de la paciencia y el agradecimiento. Obedecer a todo lo que me decían los médicos, estar en reposo, sentarme, colocarme boca abajo, hacer analíticas, radiografías, etc., ha servido para devolverme la salud. Si lo extrapolo a la relación con el Señor, obedecer a su voluntad, aunque a veces sea dolorosa, como los pinchazos, me proporciona salud de espíritu. He descubierto que el gran problema existencial es no obedecer a Dios, renegar de la historia. Poder ejercitar la paciencia, horas y horas postrado y solo, me ha ayudado a descubrir que los tiempos de Dios no son los míos y que lo importante no es la inmediatez sino la transcendencia". 

 

En cuanto al agradecimiento, "no puedo sino tener palabras para todo el personal de la 7ª planta del hospital, no solo por su trato profesional, que ha sido impecable, sino sobre todo por su trato humano. El ánimo que transmitían, la personalización, llamándote siempre por tu nombre, y la ternura en el trato ha sido un consuelo importante. También esto me ha hecho comprender la ternura con la que Dios siempre me ha tratado y lo desagradecido que he sido tantas veces. Podría seguir, pero pienso que como muestra es suficiente. A quien lo lea, le pido que rece por mí para que el maligno no me arrebate esta experiencia del amor de Dios".

Comentarios

Ela 18/04/2020 22:13 #5
Supongo que cuando uno/a ve que la muerte se acerca la mente se aferra a las creencias religiosas inculcadas sean cuáles sean, entra en marcha el mecanismo de defensa y el esfuerzo por seguir respirando, unido al gran refuerzo de los profesionales; en éste caso sanitarios, hace que a esa experiencia se le (califique) de “milagro”.
OTRO COVID MAS 18/04/2020 15:37 #4
COVID todos los que hemos tenido y tenemos esa desgracia pensamos lo mismo somos conscientes de que muchos no lo superaremos y lo digo en plural todos pensamos igual gracias a nuestros profesionales sanitarios algunos salimos adelante y otros no pueden con ello no es dios ni las virgenes aqui hay profesionales y gobiernos, gestiones profesionales de 10 gestiones de los gobiernos y oposiciones a los gobiernos de - menos 10 hay esta la diferencia de los que salvan vidas en condiciones peximas, y de los gobernantes que impiden que los profesionales esten totalmente equipados, los medicos y todos los trabajadores que estan luchando contra este desgraciado tema son los verdaderos heroes los gobiernos con todas las pruevas hechas y saltandose todas las medidas son los mas cobardes, desde los despachos no se mata el virus el virus se mata con medidas que ustedes niegan, garcias a los profesionales venceremos al COVID pero no con las medidas de inespertos que desde los despachos no dan una y que se cargaron en su dia con los recortes y la privatizacion la sanidad publica, queda mas que patente que hoy la sanidad pribada es donde van los politicos, y los laboratorios privados son los que tiene materiales y medios LO QUE QUIERO TRANSMITIR QUE A LOS SANTOS QUE PERSONALMENTE ME ENCOMIENDO ES AL EQUIPO DE GRANDES PROFESIONALES TANTO DE SANIDAD COMO DE SEGURIDAD O DE HIPERMERCADOS A ESOS SANTOS SI QUE ME ENCOMIENDO
No doy credito 18/04/2020 10:13 #3
Si este señor es doctor,creo que más que agradecer a Dios debería agradecer a "sus compañeros " que siga con vida,por qué si Dios hubiera querido que viviera,no lo habría puesto enfermo,¿No?,dejen de decir gracias a dios y digan,"GRACiAS A LOS SANITARIOS DE LA SANIDAD PUBLICA", ellos son los verdaderos héroes de esta pandemia,los que salvan las vidas que pueden y las que no pueden las sufren como si fueran propias,a todos esto que creen tanto en dios,les aconsejo, que si Dios les va a curar, se queden en casa,que hacen falta descongestionar los hospitales,total dios les va a curar.
JOSE MARIA 18/04/2020 10:07 #2
YO TAMBIEN TENGO EL COVID, Y LO HE PASADO MUY MAL.GRACIAS A LA VIRGEN DE FATIMA QUE NO ME HA QUERIDO LLEVAR TODAVIA CON MIS PADRES.HE REZADO COMO NUNCA Y ES VERDAD QUE AYUDA MUCHO.NO SE SI POR INTERVENCION DE ARRIBA, O PORQUE TE SIENTES CON MAS FUERZA.
Fernando 18/04/2020 00:48 #1
Me has conmovido. La importancia de la fé. Me alegro de verte recuperado.

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