Un local de Salamanca, implicado en la operación de Hacienda contra las ventas en negro en el ocio nocturno

Ocio

Los locales investigados, entre los que hay tres de Castilla y León y uno es de Salamanca, pueden haber ocultado  parte de los ingresos percibidos y llevar contabilidades 'paralelas'. El volumen de cobros con tarjetas, anormalmente alto, levantó la liebre. 

Más de 500 agentes y funcionarios de la Agencia Tributaria están registrando desde el viernes 110 sociedades propietarias de 87 discotecas y pubs de gran tamaño en una 'macrooperación' contra el fraude fiscal y las ventas en negro que se extiende por 11 comunidades autónomas.

 

Entre esas Comunidades Autonómas se encuentra Castilla y León donde se han registrado tres locales, uno de los cuáles según relata el diario 'El Mundo' está en Salamanca. Los otros dos se encontrarían en León y Valladolid. 

 

La operación 'Chopín', que así se llama, se trata de la mayor operación coordinada y a nivel nacional contra el fraude fiscal y la economía sumergida realizada hasta la fecha por la Agencia Tributaria. En conjunto, las sociedades inspeccionadas representan más del 20% de la facturación del sector del ocio nocturno en España.

 

Es una operación de carácter administrativo que no implica detenciones y con la que se inicia el proceso de inspección propiamente dicho, del que podrán derivarse o no detenciones posteriores. De momento, se han abierto inspecciones sobre 14 personas físicas vinculadas con estas empresas.

 

Fruto de estos registros, los funcionarios de la Agencia Tributaria, que comenzaron las primeras tareas de investigación a principios de año, han encontrado software de doble uso, que permite ocultar parte de los ingresos percibidos y llevar una contabilidad 'paralela', así como grandes cantidades de dinero negro. 

 

INVESTIGACIÓN

 

Las actuaciones se han iniciado por personación de la Inspección Tributaria en las sedes de los obligados tributarios, con el fin de acceder directamente a la documentación e información contable o auxiliar real, incluidos los sistemas informáticos de procesamiento de la información, así como al estudio de la recaudación del día y al funcionamiento ordinario de los sistemas informáticos de emisión de tiques, facturación y caja.

 

La investigación previa al lanzamiento de la operación 'Chopin' arranca a comienzos del presente año con la detección de un volumen de cobros con tarjeta declarados a Hacienda por parte de las sociedades ahora inspeccionadas que resultaba "anormalmente alto" (de hasta más del 76% en alguno de los casos) para un sector en el que, por sus características, prima claramente el pago en efectivo, mientras que el uso de tarjetas de crédito es escaso.

 

Tras esta primera evaluación de riesgos fiscales, el Departamento de Inspección detectó que el conjunto de las empresas afectadas por la operación estaban declarando un volumen de cobros con tarjeta de crédito que duplicaba los movimientos de efectivo en cuentas bancarias conocidos por la Agencia Tributaria.

 

Esta situación ya alertó sobre la posible existencia de un "gran circuito paralelo de efectivo" que no se estaba declarando a Hacienda, pero los investigadores también observaron diferencias sustanciales entre la actividad declarada y la que se traslucía a partir de un análisis pormenorizado del aforo habitual de los locales, el precio de las entradas y las consumiciones.

 

Además, la previa observación de los locales permitió en diversos casos detectar una irregularidad formal muy extendida, que pasaba por la venta previa de tiques para consumiciones que posteriormente se eliminaban en barra. El tique se vendía al cliente por diversos medios no susceptibles de control y posteriormente se dejaba sin documentar la consumición, aprovechando que en el sector del ocio los destinatarios del servicio son siempre consumidores finales.

 

La mayoría de los locales se encuentran en Valencia, Andalucía y Cataluña, aunque también se investigan en otras Comunidades como Castilla y León.