Un inquilino de la Remolachera se niega a abandonar el edificio y pone en jaque el negocio con el Ayuntamiento

El edificio conocido como 'Casa del campo' que ha va a adquirir el Ayuntamiento de Salamanca.

La empresa, una oficina de ingeniería con seis trabajadores, se niegan a dejar la sede el 1 de diciembre porque ni está cerrada la venta ni se cumple con el plazo de tres meses para trasladarse.

Una de las empresas afectadas por el negocio del Ayuntamiento de Salamanca con la Remolachera, la venta del edificio conocido como 'Casa del Campo', se ha negado a abandonar el edificio, lo que puede frustrar una operación de 800.000 euros en la que hay en juego fondos europeos otorgados para desarrollar el Tormes+. El motivo es que la actual propietaria del edificio ha exigido a sus inquilinos que se marchen antes del 1 de diciembre para entregar el inmueble libre, pero lo que pretende va contra los derechos de las empresas que están allí alojadas.

 

Como ya informó TRIBUNA, hace unos días la propiedad del edificio, la cooperativa remolachera, comunicó por carta a los inquilinos que tenían que marcharse antes del 1 de diciembre. La comunicación se hizo el 3 de septiembre. Según el contrato de alquiler, los titulares tienen tres meses de plazo para abandonar las oficinas una vez los propietarios vendan el edificio. Sin embargo, la operación no se ha formalizado, sólo hay un acuerdo, pero no escrituras. Y tampoco se cumplen los tres meses de plazo para desalojar.

 

Por este motivo, una de las empresas, el despacho de ingeniería Calabrés-Tomé Ingenieros, se ha plantado. Su CEO, Sergio Calabrés, se ha puesto en contacto con TRIBUNA para explicar su caso y, además, ha mandado una carta a todos los medios de comunicación denunciando su situación. Calabrés ha confirmado a este medio que ha comunicado por burofax a Remolachera que no se marcharán de las oficinas hasta que le muestren una escritura de compra-venta y que no dan por válido el mero acuerdo verbal entre propiedad y Ayuntamiento.

 

Además, esta oficina de ingenieros, que da trabajo a seis personas jóvenes con titulaciones superiores, ha lamentado la falta de apoyo del Ayuntamiento de Salamanca en este tema. Asegura que se ha puesto en contacto con el consistorio pidiendo una solución y que "la única que se nos ofrece es la venta o alquiler de locales en bruto propiedad del Patronato Municipal de Vivienda y Urbanismo, de dudosa viabilidad para nuestro negocio por su tamaño y/o emplazamiento".

 

"Resulta difícil entender que programas públicos dirigidos a fomentar la futura e hipotética creación de nuevas empresas y puestos de trabajo se hagan a costa de sacrificar o poner en peligro los que ya existen de hecho en el contexto económico tan problemático que todos conocemos", asegura, una contradicción que pone en entredicho no sólo las políticas de emprendimiento del consistorio, sino también su sensibilidad hacia la creación de empresas y el empleo joven y cualificado en Salamanca.

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