Un estudio de la Isabel I evidencia que el zumo de remolacha mejora el rendimiento de los ciclistas
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Un estudio de la Isabel I evidencia que el zumo de remolacha mejora el rendimiento de los ciclistas

El proyecto de Aitor Viribay analiza cómo el zumo de remolacha aumenta los nitratos en el torrente sanguíneo, con lo que aumenta la presión arterial y la oxigenación del músculo

 Evaluar el impacto del zumo de remolacha en el rendimiento de los ciclistas, este ha sido el Trabajo de Fin de Grado en Nutrición y Dietética de la Universidad Isabel I del alumno Aitor Viribay Morales.  Su tesis de partida se centra en el análisis de 12 estudios que se han realizado a lo largo de ocho años (entre 2011 y 2019) sobre el consumo de zumo de remolacha.

 

La mayoría de los estudios considera que el zumo de remolacha “aumenta considerablemente los niveles de nitrato y nitrito en sangre”, pero es necesario investigar si muestra mejoras significativas en las distintas variables del rendimiento en ciclistas, “al ingerir entre 70 y 140 mililitros de zumo de remolacha concentrado cada día”, explica Aitor Viribay.

 

Los deportes de resistencia como el ciclismo exigen estudios sobre la capacidad y resistencia de los profesionales del ciclismo.  Los factores fisiológicos que se analizan son el volumen de oxígeno máximo, para mantener una velocidad y potencia media en la carrera; la economía de los recursos de cada ciclista para dosificar las fuerzas y el umbral de lactato individual en sus músculos. Los ciclistas profesionales deben de tener unos elevados valores totales y relativos en dichas variables, para hacer frente a las distintas demandas fisiológicas y metabólicas en las competiciones y los entrenamientos, señala la institución académica en el comunicado.

 

Los estudios clásicos del modelo de Hill señalaban que el ejercicio intenso exponía al corazón y al sistema cardiovascular como el principal factor que limita el ejercicio a intensidades máximas, por el límite en el gasto cardíaco lleva a la fatiga. Asimismo, la falta de oxígeno al hacer ejercicio intenso lleva al aumento de ácido láctico y el posterior lactato, lo que puede suponer un riesgo al llevar al deportista al límite.

 

Pero estudios más recientes, del doctor Tímothy Noakes, relacionan la fatiga con el “Central Governor Model”, donde el cerebro actúa como un gobernador central y mediante una serie de mecanismos que aún no se conocen hoy en día, regula la fatiga cuando se lleva al cuerpo al límite del ejercicio.

 

Esta investigación revela que la percepción del esfuerzo es algo subjetivo; “la mentalización de llegar a conseguir un resultado óptimo, al margen de la condición física, activa la oxigenación del cerebro como regulador de la fatiga. Esta es una cualidad muy estudiada en los atletas maratonianos del este de África (keniatas y etíopes), que tienen un rendimiento superior a la de los atletas europeos, ante una intensidad y duración del ejercicio en las mismas condiciones ambientales”, argumenta Aitor Viribay.

 

La fisiología del deporte investiga hoy en día las necesidades nutricionales y las respuestas fisiológicas de los deportistas de larga duración. Se basa en dos elementos de respuesta: cómo el cerebro dirige el cuerpo y la cómo responden los músculos. Así, las últimas tendencias en nutrición deportiva y fisiología del ejercicio se dirigen a aumentar las ayudas nutricionales como el nitrato, a través del zumo de remolacha, o la beta-alanina y cómo se puede entrenar las condiciones de deshidratación o la falta de azúcar en el deporte continuado de alto rendimiento.

 

El ciclismo en ruta, al ser un deporte de resistencia, “requiere controlar la respuesta del cuerpo al esfuerzo que realiza, por lo que hay que controlar no sólo la frecuencia cardíaca o el umbral aeróbico y ventilatorio, sino también la respuesta fisiológica de la acumulación de lactato en los músculos cuando se lleva el cuerpo al límite. El buen rendimiento ofrecido por ciclistas colombianos y peruanos en los últimos años que los ha llevado a copar los puestos de pódium en las mejores carreras profesionales del ciclismo ha puesto otro elemento de estudio sobre la mesa: las condiciones genéticas y su adaptación a la altura, por la que necesitan menos oxígeno, pueden ser motivo de investigación”, señala el autor del estudio.

 

La potencia del ciclista en ruta

 

El ciclismo 2.0 usa la potencia como parámetro que mide el rendimiento o el esfuerzo del ciclista en un puerto de montaña o una contrarreloj.  La potencia es un parámetro adecuado para medir la carga o el estrés metabólico de un esfuerzo, no sólo en la competición sino también en los entrenamientos. Uno de los elementos que influye en la potencia es el peso del ciclista ya que, a mayor peso corporal, más costoso será el desplazamiento. Por lo general, los ciclistas tienen entre un 45-48% de peso corporal es masa muscular y en torno a un 10% de grasa corporal.

 

En cuanto a las necesidades nutricionales, los hidratos de carbono son el principal sustrato durante las competiciones. Las demandas nutricionales o energéticas en el ciclismo se calculan hoy en día mediante datos analíticos de los potenciómetros, pulsómetros o GPS que los ciclistas llevan durante el entrenamiento o la competición. Durante la competición, el suministro de glucógeno muscular, para obtener energía es otra de sus fuentes de alimentación para evitar la deshidratación o problemas estomacales y así optimizar el rendimiento. Los suplementos nutricionales evitan la fatiga, pero también ayudan a prevenir carencias en micronutrientes como la vitamina D o el hierro.

 

El zumo de remolacha ayuda ergonutricional al ciclista en ruta

 

Según el Instituto Australiano para el Deporte, pionero en el estudio de los alimentos en los deportistas, considera que el zumo de remolacha se encuentra entre los suplementos nutricionales de tipo A, junto a otros como la cafeína, el bicarbonato, el glycerol o la creatina, que se consideran como suplementos legales y que aumentan el rendimiento deportivo. El zumo de remolacha tiene una lata cantidad de nitratos inorgánicos que puede inducir en cambios en la presión arterial y en la oxigenación del músculo.

 

La remolacha, como alimento vegetal, tiene un alto contenido de vitaminas, minerales, compuestos antioxidantes como el ácido ascórbico, el retinol y los carotenos. Las cantidades diarias te recomiendan consumir 1,7 miligramos/ kilo de peso corporal y día.

 

 Por un lado, el efecto del zumo de remolacha en ejercicios de corta duración y alta intensidad mejora el rendimiento y la recuperación con la ingesta de este complemento alimenticio. Otro estudio revela que el rendimiento de ciclistas bien entrenados en una prueba de 10 kilómetros, indica que el rendimiento también es superior.

 

El investigador considera que los estudios actuales no son concluyentes ya que el zumo de remolacha no mejora el rendimiento de manera contundente, por lo que no se puede considerar una ayuda fundamental para mejorar los resultados. Sin embargo, es importante seguir analizando el efecto en el transporte de oxígeno y en el rendimiento en condiciones de hipoxia ya que pueden ser la diferencia entre ser el primero y el segundo.