Un doblete del argentino Leo Messi fue suficiente para que el Barça se llevara la victoria

El Barcelona derrotó al colista, Real Zaragoza, en un partido cómodo y en el que no le dio opciones gracias a dos goles de Leo Messi y en el que el equipo catalán se vio beneficiado por la expulsión del zaragocista Leo Ponzio a poco de comenzado el segundo periodo.
EFE

Al conjunto catalán le costó 42 minutos ponerse por delante en el marcador ante un rival disciplinado y que trabajó con la líneas muy juntas pero que apenas creó peligro en todo el encuentro.

El técnico zaragocista, José Aurelio Gay, ante la sangría de goles que sufría su equipo optó por intentar fortalecer su defensa colocando hasta cinco efectivos. El objetivo era frenar los pases interiores del conjunto catalán que jugó sin prisa, manejando el balón ante un Real Zaragoza que corría permanentemente detrás del esférico y al que le sostenía su fe en el empate inicial.

Fue el Zaragoza el que tuvo la primera oportunidad clara del partido, en el minuto 19 por medio de Braulio, al que un magnífico pase de Angel Lafita dejó solo ante Víctor Valdés, pero el delantero le pegó mal al balón y facilitó al cancerbero la parada.

Sin embargo, mediado este periodo, y en un par de desajustes defensivos, el equipo azulgrana tuvo la opción de adelantarse, pero primero Pedro y luego Dani Alves enviaron el balón fuera. Cuando la primera mitad caminaba hacia su final un gran movimiento de Villa en un contragolpe consiguió sacar de zona a la parte central de la defensa local y dar un pase a Leo Messi al que dejó solo ante Toni Doblas, al que el argentino batió por bajo.

Si para el equipo maño las cosas estaban complicadas la puntilla fue la expulsión de Ponzio a los dos minutos de la segunda mitad, lo que provocó que, con el marcador a favor y con un efectivo más, el equipo azulgrana de dedicara a tocar y tocar para no cansarse. Messi en el minuto 66, de disparo raso al aprovechar un rechace, marcaba el segundo frente a un rival que aunque no se rendía le faltaba calidad.