Un colegio es condenado a pagar a los padres de un exalumno acosado

40.000 euros. Es la cantidad que deberá abonar el centro de Alcorcón donde se produjeron los abusos y el ‘bulling’. Apelación. El colegio presentará esta semana un recurso a la sentencia judicial
europa press / MADRID
El Juzgado de Primera Instancia número 44 de Madrid ha condenado al Colegio Amor de Dios de Alcorcón (Madrid), de la Congregación Hermanas del Amor de Dios, a pagar 40.000 euros, más los intereses legales correspondientes desde la fecha de interposición de la demanda y al abono de las costas, a los padres de un exalumno que fue acosado por cinco de sus compañeros de “forma continuada” cuando cursaba Primaria.

De esta manera, el tribunal ha estimado íntegramente la demanda de los padres al constatar “el acoso sufrido por el menor y el daño inherente al mismo” y la “actitud omisiva del centro condenado, que no se puso en contacto con los progenitores de los menores de catorce años que acosaron a su hijo”.

El texto precisa que “el fundamento de la parte acusadora, basado en una acción de resarcimiento de los daños y perjuicios causados por la parte demandada, está en los artículos 1.902 y 1.903, párrafo 5 del Código Civil”.

Asimismo, el magistrado afirma que el informe pericial aportado y ratificado de modo “contundente” por sus emisores no ha resultado contradicho por la parte demandada. Según el texto de la sentencia, fechada el 25 de marzo de 2011, “el acoso se inicia en 2º de Primaria, no habiendo podido apreciarse inicialmente en su gravedad por los padres, sino cuando se agravó en el curso siguiente (2008-2009), culminando en el presente curso 2009-2010”.

Así, el texto señala que “en un principio los padres pensaron que eran incidentes aislados, con cinco niños distintos, sin ser conscientes de que, como luego se verificó, se trataba de una actuación grupal y constante”. La sentencia también pone de manifiesto que “no sólo no se agotaron por parte del colegio las medidas de vigilancia y control que tenía a su disposición, sino que, además, no adoptó ninguna adicional, como ratifican fuera de charlas grupales y ofrecer al niño acosado un cambio de clase, por un hecho que califican de aislado y que no fue tal”.

El abogado de la familia, Pedro González, ha comentado que “los padres pedían un resarcimiento moral y no económico”, al tiempo que ha añadido que la cuantía es la mayor indemnización dictada en España por acoso escolar, aunque “es tres veces menor de lo que se podría haber pedido”. También ha aclarado que el proceso no es penal debido a que todos los acusados son menores de catorce años y que se trata de “pedir responsabilidades al centro educativo”.

González también ha concretado que la sentencia no es firme, ya que cabe presentar un recurso de apelación, y que durante el proceso, que comenzó en julio de 2010, “uno de los padres de los menores acusados testificó reconociendo la situación de acoso”, un hecho que, según ha añadido, “es difícil de probar debido a la interiorización de la víctima, como sucede en casos de violencia de género”. No obstante, ha advertido de que “la víctima no es sólo el menor acosado, sino que el centro educativo también se ve afectado”.