Un auditor del proyecto Life Cipríber visita cinco rampas para peces creadas en los ríos Uces y Yeltes

Un auditor del proyecto europeo 'Life Cipriber' ha visitado cinco rampas para peces efectuadas en los ríos Uces y Yeltes para conocer sobre el terreno su funcionalidad y diseño para facilitar el movimiento de los ciprínidos ibéricos a lo largo de los cursos fluviales, al sortear así el paso por azudes y pequeñas presas.

 

Este auditor, acompañado por técnicos del organismo de cuenca y de otras administraciones presentes en el proyecto, se desplazó hasta la presa de los Pontones, en Villares de Yeltes, y al paraje de El Rubio, en el término municipal de Yecla de Yeltes. En el caso concreto del cauce del río Uces, el trabajo de campo incluyó un recorrido por el denominado molino de la Mata del Tacón, que pertenece a La Zarza de Pumareda; el molino de Puerto Carros, en Cabeza del Caballo, y el enclave de la Aceña, situado también en Yecla de Yeltes.

 

Según han informado fuentes ministeriales, estas acciones contribuyen a la recuperación de las poblaciones de especies endémicas de ciprínidos ibéricos en los ríos de Salamanca. El proyecto, liderado por la Confederación Hidrográfica del Duero, con la participación de la Junta de Castilla y León, la Fundación Patrimonio Natural y la Confederación Hidrográfica del Tajo, apuesta por la conservación y restauración de los hábitats fluviales, por un lado, y el desarrollo de un innovador protocolo de cría en cautividad, por otro.

 

En la primera fase se han construido tres rampas en el río Águeda, en el término de Navasfrías; tres en el Uces, dos en Cabeza del Caballo y una en La Zarza de Pumareda; cuatro en el Huebra, a la altura de Pozos de Hinojo, Moronta, Barbalos y Berrocal de Huebra, y diez en el Yeltes, siete en el término de Villares, dos en Yecla y una en Puebla. 

 

Las actuaciones se han desarrollado en azudes y presas tradicionales destinados a diversos usos, como riego, abrevado de ganado, abastecimiento, recreativo o industrial, donde una rampa de peces
permite mantener el uso al mismo tiempo que se imita la secuencia natural de un cauce para facilitar el remonte de las especies. Las mismas fuentes han defendido que estas obras mejoran el estado de estas masas superficiales cumpliendo con las obligaciones establecidas en la Directiva Europea Marco del Agua.

 

Dentro de la segunda fase de actuación, está previsto acometer nuevas actuaciones en cauces de Salamanca, que benefician a especies como la colmilleja, sarda, calandino, boga o bermejuela, con ejemplares que proceden del Centro Ictiogénico de Galisancho, situado a orillas del Tormes aguas abajo del embalse de Santa Teresa.

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