Un año atípico en la Universidad: del primer caso de Covid en Salamanca a las clases telemáticas
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Un año atípico en la Universidad: del primer caso de Covid en Salamanca a las clases telemáticas

La Universidad de Salamanca ha vivido uno de sus cursos más atípicos pero ha conseguido convertir las aulas en espacios seguros para desarrollar sus clases de forma presencial en la vuelta a clase.

El coronavirus ha marcado la actualidad y la vida de todos y cada uno en este 2020 que está a punto de despedirse y la universidad no se ha quedado al margen. La institución académica salmantina ha afrontado este año uno de sus cursos más complicados de los últimos tiempos, aunque ha demostrado que su apuesta por la presencialidad segura no era una utopía y ha conseguido volver a las aulas con seguridad.

 

No obstante, la Universidad de Salamanca arrancó el año con normalidad y uno de sus primeros actos fue la celebración solemne de la festividad de Santo Tomás de Aquino. Un acto académico en el que se nombró a 16 nuevos doctores y se entregaron el Premio Nacional de Investigación en Cáncer 'Doctores Diz Pintado', los de la Fundación Grünenthal, la Cátedra FIIPERVA y los premios de las fundaciones de la Universidad.

 

Sin embargo, pronto sería protagonista de la llegada del Covid a Salamanca. Y es que el primer caso se registró en Salamanca en 2 de marzo y fue una joven estudiante de la USAL de 19 años que había viajado a Italia en febrero. Ella se convertía así en el inicio de la enfermedad en Salamanca y en el cuarto caso confirmado en Castilla y León.

 

A partir de ahí ya nada fue igual. Ni dentro de la universidad ni fuera. De hecho, el 12 de marzo el rector, Ricardo Rivero, decidió suspender las clases y las actividades lectivas de forma provisional hasta que se pronunciaran las autoridades y apenas 48 horas después se decretaba el estado de alarma. Una alerta sanitaria que obligó a la USAL, al igual que al resto de instituciones educativas, a transformarse rápidamente para continuar con la enseñanza virtual. Todo un reto asumido por profesores y estudiantes y que permitió finalizar un curso sin precedentes.

 

Además, durante el estado de alarma y estos primeros meses de pandemia la USAL se puso al servicio de la sociedad y de las autoridades sanitarias y puso en marcha distintas iniciativas como el teléfono de atención psicológica para toda la provincia o la propuesta 'Pensando en ti', que permitió a los ciudadanos enviar cartas y dibujos a los sanitarios y a los pacientes de Covid hospitalizados en Salamanca. 

 

Y es que la institución se volvcó con la situación y puso sus instalaciones al servicio de Sacyl. De hecho, el histórico Colegio Fonseca se convirtió en un improvisado hospital para acoger a pacientes que se recuperaban del Covid y necesitaban seguir aislados y como residencia para sanitarios. Pero, además, fabricó mascarillas, pantallas de protección y gel hidroalcohólico para el hospital y sus laboratorios se encargaron de realizar pruebas PCR para Sacyl.

 

Tras la finalización del estado de alarma, la llegada del fin de curso y el inicio de la desescalada la USAL decidió apostar por la presencialidad segura para el curso 2020-2021. Un plan en el que comenzó a trabajar en el mes de mayo para poder llevarlo a cabo durante el verano y que se centraba en la implantación de medidas sanitarias de cara al inicio de curso, como el distanciamiento, el uso de mascarillas y otros elementos de seguridad, la realización de test a toda la plantilla y la elaboración de un protocolo propio de respuesta rápida en vigilancia epidemiológica.

 

Además, puso todas sus instalaciones a disposición de la docencia y se reforzó para estar preparada en el caso de que fuera necesario volver a las clases telemáticas, algo que, hasta el momento, no ha sido necesario.

 

En el inicio del curso, en su sesión inaugural, Ricardo Rivero fue contundente: la Universidad de Salamanca no iba a tolerar comportamientos incívicos entre sus miembros y se tomarían medidas contra aquellos que incumplieran las normas sanitarias y pusieran en riesgo la lucha contra el virus. Así, a los pocos días del inicio de las clases la USAL anunció la expulsión cautelar durante 15 días de 36 estudiantes por incumplir las normas sanitarias. Entre las razones de expulsión se encontraban ir sin mascarilla o beber en la calle.  Poco después la USAL expulsaba a otros 75 estudiantes por montar una barra libre. Y es que durante todo el curso la USAL ha mandado cartas de apercibimiento a aquellos miembros de la comunidad universitaria que han sido pillados en situaciones irregulares como fiestas en pisos.

 

Desde el inicio del curso la Universidad de Salamanca ha registrado un total de 898 casos de coronavirus entre sus estudiantes, Personal Docente e Investigador y Personal de Administración y Servicios, siendo la Facultad de Derecho la que mayor incidencia ha registrado. Sin embargo, ha conseguido finalizar este primer trimestre sin apenas incidencias y con las aulas abiertas y afronta 2021 con la mirada puesta en el regreso de estudiantes extranjeros a Salamanca.

Comentarios

kkkkk 30/12/2020 12:30 #4
a profe: efectivamente en que están los contagios fuera del aula, pero cuidado, porque hay algunas facultades que sí han tenido presencialidad todo el cuatrimestre, y ha ido bien.
Profe 29/12/2020 10:49 #3
Los contagios están fuera de.las.aulas.porque en las.aulas.NO hay presencialidad. Es algo políticamente correcto decirlo pero tenemos un mínimo absurdo de clases presenciales y con un número absurdo de estudiantes en el aula. Y cada uno que se busque la vida para dar sus clases, que los mismos medios para dar historia, matemáticas o inglés. Las cosas funcionan por la profesionalidad de la gente. El resto, política de pueblo y barata
Pedrito 29/12/2020 08:49 #1
Por mucho que insistáis no esta aquí el problema. Los contagios está en nuestras casas

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