Un anciano pierde la vida en un fuego provocado por un brasero

Villoruela. La mujer de la víctima, de 91 años, que resultó intoxicada por inhalar humo, salió de la vivienda para pedir auxilio.
E. G.

Un hombre de 93 años perdió la vida y su mujer de 91 resultó intoxicada en el incendio que se registró en la tarde de ayer en el comedor de su vivienda, ubicada en el municipio de Villoruela, según informaron el Servicio de Emergencias de Castilla y León 112 y los Bomberos de la Diputación.

Los hechos ocurrieron en torno a las 16.48 horas, momento en el que el Servicio de Emergencias 112 recibió el aviso de un incendio, que ya se había extinguido, en una vivienda a causa de un brasero, en la calle Salamanca. Debido al intenso humo que inundó todo el inmueble, según la llamada alertante, resultaron heridas tres personas, una de las cuales presentaba quemaduras y se encontraba inconsciente.

La sala de operaciones del 112 dio aviso del incidente a la Guardia Civil, a los Bomberos de la Diputación y a Emergencias Sanitarias, Sacyl, que envió un helicóptero medicalizado, una ambulancia de soporte vital básico y un equipo médico del centro de salud de Villoria.

Una vez en el lugar, los facultativos tan sólo pudieron confirmar el fallecimiento del herido inconsciente, un hombre de 93 años, de iniciales L. S. T. También atendieron a su esposa, de 91 años, M. G. R., que presentaba síntomas de inhalación de humo. Tras las primeras atenciones fue evacuada en ambulancia al Hospital Clínico.

El cadáver del fallecido fue trasladado al tanatorio de La Dolorosa donde se le practicará hoy la autopsia para determinar las causas del fallecimiento, aunque se baraja la hipótesis de que las llamas surgieron de un brasero eléctrico, el cual echó a arder afectando a la mesa donde estaba el brasero y a un sillón.

Según aseguraron algunos vecinos a este periódico, fueron alertados de las llamas por la mujer herida, que pese al fuego y al intenso humo pudo abandonar la vivienda y pedir auxilio. De inmediato, acudieron al domicilio los vecinos y, entre ellos, uno de los hijos del matrimonio. En principio pensaban que la víctima había salido del inmueble pero al no encontrarlo sospecharon que se encontraba dentro por lo que decidieron acceder al interior.

Según los testigos, en un principio intentaron acceder por el corral de la vivienda pero les fue imposible. Posteriormente, lo intentaron por la fachada principal del inmueble pero la puerta de la vivienda y las ventanas estaban cerradas. Finalmente, rompieron la puerta para poder acceder al interior, siendo practicamente imposible debido a “la humarada intensa y negra que salía”, señaló una de las vecinas.

El primero en entrar fue el hijo del matrimonio, que encontró a su padre junto al teléfono, por lo que era probable que fuera a llamar para pedir auxilio. Mientras, los vecinos llevaron cubos de agua para poder sofocar las llamas. De modo que cuando los Bomberos de la Diputación y de Peñaranda de Bracamonte llegaron ya las habían extinguido, por lo que su labor consistió en ventilar el inmueble. Los vecinos de Villoruela se volcaron en ayudar al matrimonio. Así, la propietaria de un bar próximo señaló a TRIBUNA que su hija, que es enfermera, participó en las labores de reanimación y ella llevó una mascarilla de oxígeno que tenía en su domicilio por si era necesaria. También uno de los vecinos que participaron en las labores de extinción fue trasladado al Hospital de Salamanca debido al dolor en el pecho que presentaba al inhalar humo.