Triple Puerta Grande en La Glorieta

Ponce, Perera y Marín por la Puerta Grande (Foto: De la Peña)
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Los diestros Enrique Ponce, Miguel Ángel Perera y Ginés Marín abrieron la Puerta Grande de La Glorieta. 

FICHA TÉCNICA

Enrique Ponce. (Tabaco y oro). Silencio, dos orejas.

Miguel Ángel Perera. (Azul cielo y oro). Silencio, dos orejas. 

Ginés Marín. (Azul turquesa y oro). Oreja, oreja. 

Salamanca alcanzaba este 15 de septiembre de 2017 la cuarta cita de abono, y lo hacía con las esperanzas puestas en una corrida que prometía mucho. Enrique Ponce, Miguel Ángel Perera y Ginés Marín se enfrentaron a seis toros de la gandería salmantina de Montalvo, la más aplaudida en el tradicional desenjaule charo. 

 

Rompió la tarde un serio y aplaudido Montalvo muy bien presentado que no permitió el lucimiento con el capote a Enrique Ponce. Tardó, pero apretó en el peto. Sainete en banderillas ante un astado parado. Trasteó el Maestro de Chivas por ambos pitones para probar la embestida sin opción, apalancado, agarrado al piso sin recorrido y cabeceando lo intentó sin conseguir nada más que algún lance suelto. Disposición de Ponce, sin toro pinchazo media estocada y dos descabello. Silencio.

 

'Hablador' de 550 kilos, serio muy bien presentado, bonito de hechuras, negro listón, salió suelto aunque no lo pudo torear de capote Miguel Ángel Perera. Buen tercio de banderillas obligando a desmonterarse a los peones brindó al público con suavidad y el mando de una muleta tan poderosa. Con la pierna flexionada inició una faena que no cogió vuelo ante un astado sin fondo que no embestía y cuando lo hacía, era andando y cabeceando. Lo intentó y se arrimó sin conseguir nada. Torero sin toro, media estocada. Silencio

 

A la verónica saludó Ginés Marín al tercero de la tarde, animal con mucho trapío y de presentación similar a sus hermanos de camada. Tres chicuelinas y una media de quite. Manseó en banderillas brindó al público por estatuarios y pase del desprecio. Dando mucho tiempo demostró que sabe torear y de qué manera con temple, firmeza, mando y sin mover los pies ante un oponente que metía la cara pero embestía sin raza, codicia y sin transmisión. Con mucha verdad colocado en el pitón contrario exprimió al máximo a un soso y sin calidad cornúpeta. Las bernardinas dieron fin a una trabajada labor. Estoconazo y cayó redondo, oreja.

 

Con el número 30 herrado a fuego en el costillar 'Corniveleto' muy astifino y serio lo lanceó Ponce a la verónica y media verónica con la cara abajo muy fijo en el peto. Brindó al público para cerrarse en tablas tirando de elegancia y con la franela a media altura dibujó dos tandas de derechazos dignas de ser inmortalizadas por la elegancia con las que las realizó. Trincherazos, cambios de mano y buen toreo al natural detalles que dejó grabados en la retina de los charros el Maestro ante un astado que embestía muy humillado y muy despacio y con calidad aunque un poco escaso de fondo y fuerza. Disposición, elegancia y entrega de Ponce de una gran faena. Aviso y estocada y descabello. Dos orejas.

 

Con 570 kilos de nombre 'Cortador' saltó al coso de La Glorieta para hacer quinto, segundo del lote de Perera con mucho trapío, aleonado, hondo, veleto y rabilargo se estrelló con un dispuesto capote a la verónica y dos buenos pares de banderillas. Manseando y marcando una enorme querencia a la puerta de chiqueros no hizo caso a la muleta de Perera que con raza y oficio lo metió en el canasto. Dándole tiempo y la distancia que pedía el toro lo toreó de forma sublime con la muleta por el suelo sin dejársela tocar llevándolo largo y enroscado a la cintura con clase y mucha torería en una labor basada en la mano diestra. Toro que fue a más embistiendo con calidad arrancándose de largo humillando y trasmitiendo estocada casi entera y un poco trasera. Dos orejas, gran faena de Perera. Vuelta al ruedo del toro.

 

Cerró la tarde alegre el más pesado de la tarde con 585 kilos 'Badanudo', muy serio, bajo de manos, largo, listón, frío de salida sin dar oportunidad con el capote. Apretó en el caballo con raza otro gran tercio de reiletes, protestó el astado, se paró y cabeceó sin dar muchas opciones aunque lo intentó todo arriesgando en la corta distancia y jugándosela de verdad para arrancarle dos series muy meritorias. Estoconazo, oreja.