Tres emblemáticos quioscos más desaparecen de las calles de Salamanca

Retirada del quiosco de Canalejas, junto al colegio Padre Manjón (Foto: G. A.)

En el paseo de Canalejas, paseo de la Estación y plaza del Oeste. Muchos vecinos lamentan que no se les dé otra utilidad tras la crisis de venta de prensa y revistas que los dejó sin uso.

En los últimos meses, muchos de los quioscos que Salamanca tenía en sus calles han desaparecido. La importantísima crisis de venta que sufre la prensa escrita y las revistas ha golpeado su actividad hasta dejar a muchos de ellos sin uso y, finalmente, retirados.

 

Así, en estos últimos días ha sucedido con tres de ellos situados en lugares estratégicos, como en la misma plaza del Oeste, el paseo de Canalejas (junto al colegio Padre Manjón) o el paseo de la Estación (junto al Palacio de Llen).

 

quiosco paseo estacionQuiosco retirado del paseo de la Estación, junto al Palacio de Llen (Foto: I. C.)

 

Pero antes de estos tres, el Ayuntamiento de Salamanca ya procedió a desmontar hasta media docena más de estas estructuras en lugares muy céntricos, como en el parque de La Alamedilla, en Torres Villarroel, en Filiberto Villalobos, en el paseo de la Estación o en la plaza Julián Sánchez El Charro.

 

Propuestas del PSOE para que alberguen otras actividades

 

En el pasado mes de julio, el PSOE Salamanca propuso cambios en la actual normativa, bastante restrictiva, para permitir otras actividades para estos quioscos: usos como puestos de flores, oficinas de ONG, puntos de información turística, espacios para exposiciones e incluso como puntos de recogida de paquetería de empresas como Amazon. 

 

Las posibilidades son amplias, pero el PSOE quería saber antes cuántos quioscos hay disponibles en la ciudad, cuántos están cerrados y qué usos se les puede dar, además del número de los ya retirados.

 

quiosco plaza oesteQuiosco retirado en la Plaza del Oeste (Foto: Montse González / Zoes)

 

Muchos vecinos han levantado también la voz al respecto, como en el barrio del Oeste, donde han lamentado que se llevaran el quiosco de su céntrica plaza, cuando podía servir de "oficina de promoción del barrio o de su comercio, acoger algún evento cultural, un punto verde o una pequeña biblioteca", como pedían los vecinos a través de la Asociación del barrio, ZOES.