Tráfico aumentará la seguridad en las carreteras de Alba y Vitigudino para evitar accidentes por adelantamientos

Dos carreteras especialmente peligrosas de la provincia se equiparán con guías sonoras longitudinales, un sistema enfocado a reducir los accidentes por adelantamientos o salidas de vía. Son candidatas a otras medidas como la doble línea continua o la colocación de balizas que eviten choques frontales.

ASÍ FUNCIONAN

Estas guías son una serie longitudinal de elementos perforados en la capa de rodadura del pavimento destinada a alertar a los conductores que sufren una distracción de que su vehículo se está desviando de la trayectoria del carril. Así, cuando los neumáticos de los vehículos pasan por las guías sonoras, el conductor recibe las advertencias sonoras y táctiles por medio de vibración y sonido. Se han hecho con un ancho de huella de 20 centímetros y 1,2 centímetros de profundidad.

El ministro de Interior ha dado a conocer un listado de medidas urgentes diseñado por la DGT para frenar el repunte de los muertos en carretera. Entre ellas están más radares, cámaras que controlan que usamos el cinturón o tramos en los que se nos avisará de que circulamos con exceso de velocidad. Pero hay un grupo de ellas destinado a una de las grandes preocupaciones de Tráfico, la siniestralidad en carreteras secundarias. Dos de los tramos más conflictivos, las carreteras de Alba y Vitigudino, van a recibir mejoras para intentar reducir su siniestralidad.

 

Según la DGT, el 41% de los fallecidos en vías convencionales en 2016 se produjeron por salidas de la vía y el 25% se debió a colisiones frontales. Atajar este problema es un reto que se han planteado antes otros responsables de la DGT, como el exdirector Pere Navarro, que ya propuso poner incluso balizas que hicieran de separación física entre carriles allí donde se querían evitar adelantamientos; sin ir más lejos, carreteras de Portugal las tienen.

 

En esta línea, la medida más llamativa decretada por la DGT en este sentido consiste en poner bandas longitudinales en las carreteras de doble sentido para alertar de situaciones en las que, por despiste, invadimos el carril contrario o nos salimos de la vía; o para limitar los adelantamientos. Se trata de una serie de perforaciones en la carretera que, al pisarlas, harán vibrar el vehículo y servirán de aviso al conductor. Su instalación tiene como objetivo evitar salidas de la vía e invasiones del carril de sentido contrario en carreteras convencionales. Según algunos estudios, esta medida puede reducir las salidas de vía un 67% y un 29% las colisiones frontales.

 

Esta medida se implementará en 3.000 kilómetros de tramos calificados como especialmente peligrosos identificados por la DGT que invertirá un presupuesto de 5 millones de euros. En el caso de Salamanca, son dos las carreteras elegidas según la revista de la DGT. La CL-510, la que une Salamanca con Alba de Tormes, un tramo de 28,5 kilómetros; y la CL-517 entre Doñinos y Vitigudino, un tramo de 67 kilómetros. Ambas son dos carreteras que destacan por los accidentes en adelantamientos o salidas de vía. Y que son candidatas a otras medidas futuras para frenar este tipo de siniestros.

 

 

DOBLE LÍNEA CONTINUA Y BALIZAS

 

La DGT va a hacer un refuerzo de seguridad en zonas de adelantamiento con mayor siniestralidad. Con esta medida se trata de mejorar la seguridad de las carreteras convencionales con actuaciones que den mayor  certidumbre al conductor para realizar las maniobras de adelantamiento. 

 

Para ello, se llevará a cabo un análisis de las zonas de adelantamiento de aquellos tramos de carretera convencional con mayor siniestralidad, para a continuación realizar un repintado y reubicación de señales verticales en las zonas de adelantamiento en función del análisis y estudio de los tramos. Así como un refuerzo mediante una doble línea continua y/o elementos de balizamiento o separación de determinados tramos con prohibición de adelantamiento

 

Esta intervención se realizará en 1.000 kilómetros de vías, con un presupuesto de 800.000 euros. Esta medida ya se ha implantado en un tramo de 30 kilómetros de la N-232 entre las localidades de Figueruelas y Mallén (Zaragoza) con una reducción de fallecidos del 80%.