Trabajadores y pensiones en Salamanca: hasta tres jubilados por cada cotizante dado de alta
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Trabajadores y pensiones en Salamanca: hasta tres jubilados por cada cotizante dado de alta

Foto: EUROPA PRESS

La provincia en su conjunto tiene 1,47 afiliados de alta por cada pensionista, muy lejos de la relación 2/1 que se considera equilibrada. Hay localidades donde hay tres pensionistas por cada trabajador.

El equilibrio de las pensiones es uno de los mayores retos de la economía española, y de Salamanca, para los próximos años. El sistema público necesita de los recursos que aportan los trabajadores en alta, cuyas cotizaciones financian el pago de las pensiones. El sistema atraviesa por dificultades a nivel nacional, y en provincias como la salmantina, directamente camina sobre el alambre con unos datos alarmantes.

 

Según las cifras de la Seguridad Social, a finales de marzo había en Salamanca 80.405 jubilados (sus nóminas cuestan más de 73 millones de euros al mes) para 119.178 afiliados de alta. La relación es de1,48 afiliados por cada pensionista, uno de sus niveles más bajos de los últimos años por el aumento del número de titulares de pensiones. La media nacional es de 2,2 afiliados por cada pensionista.

 

El sistema público de pensiones se basa en un reparto que necesita un equilibrio entre el número de personas que contribuyen al mismo (los trabajadores por vía de sus cotizaciones) y el número de personas que son beneficiarios del mismo (los pensionistas). Este equilibrio se mide a través de lo que se conoce como tasa de dependencia, que mide el porcentaje de personas inactivas respecto al porcentaje de población en edad de trabajar.

 

Actualmente en España la relación es de 2,2 afiliados por cada pensionista, una tasa en caída desde el año 2007, en el que se alcanzaron los máximos recientes (2,71 afiliados por pensionista) y camino del mínimo registrado en 1996 cuando se registraron 2,06 afiliados por pensionista. Según algunos expertos, el equilibrio en los sistemas de reparto es difícil de sostener cuando la relación entre afiliados y pensionistas es menor a 2.

 

Con esa cifra de referencia, Salamanca es una de las provincias que se encuentra, en su conjunto, por debajo de la barrera de la sostenibilidad, con una tasa de dependencia muy por debajo de la media nacional. La explicación es el alto número de municipios que están por debajo de ese nivel de 2/1 de afiliados/pensionistas e, incluso, por debajo del nivel 1/1, con menos de un trabajador de alta por cada pensión que se paga.

 

Es el caso del municipio con una peor relación. Se trata de Mieza, en el Oeste de la provincia, que según los datos de la Seguridad Social y el Ministerio de Empleo tiene 20 trabajadores de alta para pagar 69 pensiones. La relación es de 0,29/1, una de las peores de todo el país. Además, son numerosos los municipios, muchos de ellos al Oeste, que están por debajo del nivel un afiliado/un pensionista. En el caso de la capital, tiene 23.538 jubilados para 60.575 afiliados cotizando, 2,57/1.

 

En el otro extremo, localidades (pocas) que tienen un balance muy favorable. Se trata de municipios donde el número de trabajadores es muy alto, normalmente, vinculado a alguna industria o centro de trabajo de grandes dimensiones, y que al tiempo tiene una población escasa. El caso más extremo es el de Sando, que tiene solo un jubilado empadronado y 31 afiliados trabajando.

 

Algo parecido pasa en Carbajosa de La Sagrada, con 6.338 afiliados gracias a la presencia de un gran polígono industrial (tiene casi más trabajadores registrados que habitantes, 6.848), con solo 278 jubilados. Villares de la Reina, también con un gran polígono, tiene 332 pensiones para 5.315 trabajadores de alta. O el caso de Topas, con 472 afiliados para 73 jubilados, gracias al centro penitenciario, donde están registrados esos afiliados.