Toti y su aventura en Tailandia: "A veces veo vídeos de la UDS... me da mucha pena"

El canterano y ex jugador de la desaparecida UD Salamanca, entre otros equipos, vive una experiencia única en un país tan exótico como Tailandia. Milita en las filas del Bangkok Glass, donde ya es un ídolo. Sus galopadas en El Helmántico siguen en el recuerdo...

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TOTI, EN CORTO

 

- "Tácticamente hay muchas diferencias con España porque todo es mucho más desordenado; físicamente son más débiles, pero hay buena materia prima porque son hábiles y tienen calidad"

 

 - "Entrenamos por las tardes y por la mañana llevo a mi hija al colegio y al final haces una vida normal. Aquí las casas son casi como hoteles porque hay piscinas, gimnasio o instalaciones muy buenas".

 

- "Volver a casa nunca se descarta, pero no le doy vueltas a nada en estos momentos".

 

- "He jugado fuera y he visto que en otros sitios sí se apoya el proyecto por parte de mucha gente. Y aun teniendo deuda, los equipos siguen... pero Salamanca está perdiendo un poco de todo".

La vida, a veces, ofrece experiencias únicas que no hay que desaprovechar. Cambio de rumbo, de aires y de costumbres. Romper con todo y comenzar un nuevo camino aunque sea solo por un tiempo. Eso es lo que hizo ya hace un año y medio el futbolista salmantino Daniel García Rodríguez, quien dejó España en busca de una aventura que aún no ha tocado a su fin.

 

Hablamos de Toti (Salamanca, 27-09-1987) un habilidoso y rápido extremo que hizo diabluras por la banda o la mediapunta del estadio El Helmántico, que disfrutó de su fútbol durante seis temporadas en las que disputó casi 90 partidos, anotando 9 goles. Después, este deporte le llevó a otros equipos históricos como el Cádiz, el Hércules o el Alavés, donde fue indiscutible.

 

Pero, en julio de 2015, cumplió su sueño. Se despidió de la afición del Alavés para poner rumbo a Tailandia, a una nueva vida, costumbres y tradiciones, pero con una adaptación que le ha llevado ya a ser casi un ídolo en un país en el que el fútbol intenta crecer desde la base. Y es que, cambiar el chuletón, el buen vino o los ibéricos por las guindillas, la salsa de soja o el aceite de sésamo, tiene su historia. Vamos, dos mundos completamente diferentes.

 

No en vano, y pese a la distancia, asegura que sigue la actualidad de Salamanca, no solo la deportiva, y ve con nostalgia y a la vez con ilusión el futuro del fútbol salmantino. Reconoce que a veces se pone melancólico y no puede evitar ver videos de su época en la UD Salamanca, igual que no olvida a su 'hermano' Piojo, que ahora atraviesa momentos complicados en el CD Guijuelo.

 

SU LLEGADA: "Voy a empezar la que se supone que es mi última temporada (firmó dos años), y los inicios siempre son complicados porque tienes que hacerte a muchas cosas: la comida, el fútbol, la vida... pero ahora es todo mucho más fácil, hemos empezado la temporada y estoy contento. Aquí empieza en febrero/marzo hasta octubre/noviembre, depende de los parones por la selección. Llegué lesionado y por eso no noté el cambio, pero el calor y la humedad hacen que sea complicado. Son dos factores a los que cuesta adaptarse".

 

¿POR QUÉ TAILANDIA? "Yo tenía claro que quería jugar fuera de España para vivir una experiencia. A los 28 años salió esta opción pese a haber renovado con el Alavés y pensé que era el momento. Además, el club pagó un traspaso por mí, que le venía bien al equipo y las condiciones económicas eran muy buenas. Mi hija tenía dos años entonces y vi que era el momento perfecto, no me lo pensé mucho".

 

CAMBIO DRÁSTICO: "Le das vueltas, pero entonces había un entrenador español y un jugador y te cuenta cómo son las cosas porque aquí hay clubes buenos para venir, pero otros no lo son. Algo ya sabía del club y todo ha sido mucho mejor de lo que esperaba. No me arrepiento de mi decisión".

 

EL FÚTBOL EN TAILANDIA: "Tácticamente hay muchas diferencias con España porque todo es mucho más desordenado; físicamente son más débiles, pero hay buena materia prima porque son hábiles y tienen calidad. Están creciendo con un fútbol base importante y va a dar un salto de calidad en los próximos años. Además, los dueños de los clubes son gente con mucho dinero y se paga más a los extranjeros; solo puede haber cinco en cada equipo".

 

INICIO DE TEMPORADA: "Hemos empezado hace muy poco la temporada y estamos arrancando. Es pronto para sacar conclusiones, pero estoy contento en hacer una buena temporada y tener contentos a todos. El segundo entrenador es español y aquí hay muchos cambios, igual que los extranjeros. Nuestro entrenador es australiano y sabe español; todo ayuda. Aquí hablamos en inglés aunque en Tailandia es muy básico, pero te entiendes. También llegas a conocer alguna palabra tailandesa...".

 

EL DÍA A DÍA: "La verdad es que llevo una vida muy cómoda. Entrenamos por las tardes y por la mañana llevo a mi hija al colegio y al final haces una vida normal. Aquí las casas son casi como hoteles porque hay piscinas, gimnasio o instalaciones muy buenas. O sales a conocer Banghok, que es muy grande... así es el día a día. Mi hija va a un colegio internacional y tenemos uno al lado de casa. Tiene más de tres años y ya habla inglés. Eso para mí es muy importante".

 

SU ZONA DE RESIDENCIA: "Vivo en un lugar residencial muy grande, en una ciudad que cuenta con el mercado asiático más grande, pero aquí las distancias son enormes y todo es muy grande. Hasta que no vives aquí no te das cuenta de lo que es. Nosotros entrenamos a las afueras, pero donde vivimos está la salida de la autovía para llegar al campo de entrenamiento, con un camino de media hora, más o menos".

 

¿FUTURO? "La verdad es que sí me gustaría seguir y algo se ha hablado, pero depende de cómo vaya la temporada porque siempre hay muchos cambios. Y si la cosa no funciona lo primero que cambian es a los extranjeros; y por eso no estoy preocupado y quiero centrarme en este año. Estoy jugando todo, además, y no me importaría seguir".

 

AÑORANZA DEL FÚTBOL SALMANTINO: "Hay proyectos que están empezando y que lo están haciendo bien. La pena ahora es el Guijuelo, que después de unos años muy buenos está luchando ahora por no bajar. Yo, como salmantino, me gustaría que hubiese muchos equipos en la ciudad. Perdimos a la UDS que era el que más nos representaba, pero apoyo todos los clubes porque ayuda a la ciudad y la hace crecer".

 

¿JUGAR EN SALAMANCA? "No sé... (piensa). Volver a casa nunca se descarta, pero no le doy vueltas a nada en estos momentos. No sé qué será de mi futuro, pero si me gustaría volver a jugar en mi ciudad. Si pasa algún día, bien, pero no lo pienso mucho".

 

CON LA UDS EN EL RECUERDO: "Claro que me acuerdo de la Unión. He jugado muchos años allí y a veces veo videos de mi época y me da mucha pena, claro. Pero, si no cuentas con apoyos... yo he jugado fuera y he visto que en otros sitios sí se apoya el proyecto por parte de mucha gente. Y aun teniendo deuda, los equipos siguen... pero Salamanca está perdiendo un poco de todo. El Alavés es un club apoyado por la ciudad, las empresas... y al final, cuando se hacen las cosas bien, se ve al equipo en Primera. El Hércules ha tenido problemas, pero cuenta con el apoyo de las instituciones y sale adelante. Y en Salamanca no ha sido así".

 

PIOJO, UN 'HERMANO': "Diariamente hablo con Piojo porque es uno de mis mejores amigos, es como mi hermano. Con otros compañeros quizá hablo mucho menos. Por eso también estoy al tanto de cómo está la situación del fútbol en Salamanca y cómo va el Guijuelo. Es una pena, pero seguro que lo van a sacar adelante".

 

El sueño tailandés de Toti sigue vivo demostrando que, en muchas ocasiones, el fútbol y la vida siguen fuera de España, así uno siempre desea regresar a casa...