Todos pendientes del bañista más intrépido del Tormes

Un aficionado a los baños nocturnos, alemán y de 70 años de edad, tiene en jaque a los servicios de emergencia por su repetida costumbre de tirarse al Tormes junto al Puente Romano.

Desde finales de julio, y con cierta periodicidad, Salamanca tiene un nuevo personaje que, de momento, apunta a protagonista estival. Se trata según todos los indicios de un aficionado a los baños nocturnos y, por lo que se ve, vecino del Puente Romano porque es allí donde ha repetido sus inmersiones en el Tormes. Según los datos disponibles, hasta tres chapuzones desde el mes de julio en adelante.

 

La última vez ha sido este domingo cuando, pasadas las 9.30 de la noche, el 112 recibía una llamada ciudadana alertando de la presencia de un hombre en el Tormes a su paso por el Puente Romano y que, a primera vista, se estaría ahogando; estos son los términos confirmados por el propio 112. La sala de coordinación de emergencias puso en marcha el protocolo habitual y avisó a Policía Local, Bomberos y ambulancias del suceso como está recogido en los procedimientos del 112. Da igual que pudiera sospecharse que se podía tratar de una nueva incursión del intrépido bañista veraniego.

 

Sin embargo, el aviso tenía los elementos de tratarse de un nuevo chapuzón de un vecino de nacionalidad alemana y 70 años de edad, los datos confirmados sobre su filiación. Como siempre, un ciudadano que pasea por el entorno del Puente Romano llama alarmado al 112 porque hay alguien ahogándose en el Tormes, o así lo parece, porque lleva su ropa y no son horas de baños porque prefiere la noche. Cuando Policía y demás medios de emergencias llegan al lugar se encuentran a una persona de avanzada edad bañándose.

 

Ambulancia, bomberos y Policía Local desplegados a finales de julio por el bañista alemán.

 

Ya ocurrió a finales de julio cuando Policía y Bomberos acudieron a una llamada en busca de un nadador que se estaría ahogando. En realidad, y como ha publicado 'El País', el bañista nocturno se lanza al agua en el Puente Romano y se deja arrastrar por la corriente hasta el siguiente puente. La pasado noche de domingo fue la tercera ocasión y, de nuevo, el panorama era el mismo. Ante la situación, los bomberos optaron por reconvenir al bañista, que había prolongado su baño hasta cerca de las dos de la madrugada. Veremos si vuelve.