Toda la carne en el asador
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Toda la carne en el asador

Archivo - El ministro de Consumo, Alberto Garzón, durante el cierre de la campaña ‘huelga de juguetes’, en el Teatro de Títeres del Parque del Retiro, a 12 de diciembre de 2021, en Madrid (España).

La opinión de Diego Jalón en Tribuna

“La ganadería extensiva es una forma de ganadería medioambientalmente sostenible y que tiene mucho peso en zonas de España como Asturias, partes de Castilla y León, Andalucía y Extremadura. Eso es sostenible; lo que no lo es en absoluto son las llamadas megagranjas... Encuentran un pueblo en una parte despoblada de España y ponen 4.000, o 5.000, o 10.000 cabezas de ganado. Contaminan el suelo, contaminan el agua y luego exportan esta carne de mala calidad de estos animales maltratados”.

 

Estas son las declaraciones textuales de Alberto Garzón que publicó el 26 de diciembre el diario británico The Guardian. La entrevista completa se puede leer aquí. Conviene dejarlo claro, porque después de la enésima pifia de este ministro que bien merecería dirigir el Ministerio de los Andares Tontos de los Monty Python, la estrategia de sus camaradas de Unidas Podemos ha consistido en asegurar que todo es un “bulo” de la ultraderecha. El siempre ecuánime y ponderado Pablo Echenique ha llegado incluso a decir que “si dejamos que empiece a haber iniciativas basadas en un bulo, pues a lo mejor acabamos con un señor disfrazado de bisonte asaltando el Congreso”.

 

Son palabras un tanto sorprendentes si recordamos que fue precisamente Garzón uno de los principales impulsores del movimiento “Rodea el Congreso”, originalmente “Ocupa el Congreso”, que en 2012, 2013, 2015 y finalmente en 2016, tras la investidura de Rajoy, convocó varios actos de asedio al Congreso de los Diputados, sede de la soberanía nacional y una de las principales instituciones de nuestro sistema democrático.

 

Así que un incompetente ministro de Consumo se atribuye las competencias de Agricultura, de Sanidad y de Medioambiente, todo a la vez, para criticar en Gran Bretaña a la ganadería española. Y cuando se monta el pollo, lo mejor que se le ocurre a ese ejército de Pancho Villa en el que se ha convertido Podemos es acusar a la ultraderecha y erigirse en defensor de la democracia. No vaya a ser que al PP le dé por rodear ese Congreso que ahora les paga sus suculentos sueldos y dietas de diputados, precisamente ellos que como decía Garzón en 2016 “si el orden es lo que defiende Susana Díaz, nosotros somos una izquierda de desorden, que no quepa ninguna duda”.

 

Puede estar tranquilo Garzón, dudas ya a estas alturas, caben pocas. Y puede estar tranquilo también, porque, aunque parezca inverosímil, Pedro Sánchez puede despedir a Ábalos, a Carmen Calvo o incluso al astronauta Pedro Duque, pero no a él. Sánchez es el presidente de una parte del Gobierno, pero no de otra. Y frente a las boutades del petit garçon, solo le queda contarnos que le gusta el chuletón al punto y que “lamenta” las gilipolleces de este tonto con ventanas a la calle.

 

Lo de lamentarse puede ser un acto encomiable si uno se llama Jeremías y es miembro de un pueblo cautivo que llora ante la visión de una Jerusalén desierta, pero francamente, de un presidente del Gobierno deberíamos esperar algo menos de drama y un poco más de acción. Pero a Sánchez, como a Boabdil, sólo le queda el llanto ante el intento de su ministro de cargarse de un plumazo la ganadería, el sector alimentario y las exportaciones de nuestro país.

 

Incluso nos puede quedar la duda de si sus lamentos son sinceros, porque en realidad, esto que ahora dice Garzón ya lo decían hace poco más de un año cinco eurodiputados del Partido Socialista en la Comisión Europea y el propio Sánchez en un vídeo en 2019 en el que apostaba por “una ganadería a menor escala, de gran valor ambiental, social, y que, además, genere empleo". Y lo dice también, como le ha recordado eternamente Yolanda el Acuerdo de Coalición Progresista que firmó con Pablo Iglesias para poder cambiar el colchón de La Moncloa, ese que nos explicó a final de año que se ha cumplido exactamente en un 44,4%.

 

Pero ahora Pedro le ve las orejas al lobo, ese animal que Teresa Ribera ha prohibido cazar, aunque ataque a esas ganaderías de extensivo que tanto dicen apoyar, y que ahora se va a presentar el 13 de febrero en forma de elecciones. Y claro, ahora toca llenarse la boca de “apoyo incondicional” a esa ganadería y a ese sector agrario al que no han hecho ni puñetero caso desde que están en el Gobierno. Tres años de abandono, de recortes, sin un solo avance ni una inversión, que agricultores y ganaderos han tenido que soportar entre insultos, desprestigio y calumnias de un Gobierno que les acusa de todos los males a la salud y al medioambiente dentro y fuera de España.

 

Porque como dice Garzón en la famosa entrevista, “la gente de aquí (se refiere a España) conoce el papel que juegan los gases de efecto invernadero en el cambio climático, pero tienden a relacionarlo con los coches y el transporte. Hace muy poco que todo el mundo empezó a fijarse en el impacto de la cadena de consumo animal y, sobre todo, en el impacto de la carne de vacuno”. Garzón, solo faltaba, les acusa también de fomentar el machismo. Fíjense en esta perla: “El ministro también observó que la mayoría de las críticas públicas procedían de hombres que, al parecer, sentían que su masculinidad se vería afectada por no poder comer un trozo de carne o hacer una barbacoa. Las mujeres, en cambio, se mostraron mucho más receptivas al mensaje.

 

Pues con estos mimbres tiene que hacer Sánchez y el Partido Socialista su cesta para recoger los votos de los castellanos y leoneses dentro de poco menos de un mes. Así que ahí andan, sacando ahora a pasear a ese ministro de Agricultura que por primera vez en la historia ha aceptado una PAC impuesta y no pactada y que ha aprobado una modificación de la ley de la cadena alimentaria, en cuya exposición de motivos comienza un calvario, que ya es insoportable, de desprestigio continuo, en el que se acusa al sector de insalubre y falto de las más mínimas condiciones de higiene.

 

Para conseguir una mayoría en la comunidad autónoma más extensa de Europa tendrá el PSOE el inestimable apoyo de un Podemos al que las encuestas otorgan un solo diputado en toda la región, tres las más generosas, que tiene que recurrir para completar sus listas a personas tan brillantes como María Sánchez, “concejala” delegada general de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de Valladolid y “presidenta” de Aquavall, que confunde gastos con inversiones y facturación con beneficios. Una persona tan capaz que es además vicepresidenta de la Red de Ciudades por la Agroecología, ya saben esa actividad que se desarrolla evidentemente en las ciudades. Y no contenta con todo eso, ahora quiere además ser diputada autonómica, a ver si sumando sueldos consigue llegar a fin de mes al precio que está el chuletón. Es lo que se dice poner toda la carne en el asador.

Comentarios

didimis 14/01/2022 21:51 #5
Los mismos pequeños ganaderos lo dicen: quienes ponen el precio de la carne, son los grandes ganaderos, que con su ganadería intensiva, hacen imposible la subsistencia de los pequeños, y se ven forzados a abandonar lo suyo, por no poder competir en precio de venta; dejando las tierras abandonadas. Al parecer sigue sobrando gente, en el mundo rural, con estos nuevos modelos de explotación de las tierras.
Para Yoyano 14/01/2022 14:44 #4
Te va a traer el "pogreso" Un ministro de España que dice que la carne que se produce aquí es de mala calidad? Eres un crack, macho.
YOYANO 14/01/2022 13:05 #2
Vamos Sr. Jalón, que alegría el día 13 de febrero cuando usted pueda votar a los mismos de siempre para que sigan impulsando y dinamizando el desarrollo de esta Comunidad lider en todo y donde todos los jóvenes tienen trabajo y oportunidades de desarrollo.
Reverendo 14/01/2022 08:09 #1
A mi de pequeño mis padres me enseñaron que no estaba bien reírse de los discapacitados. Vamos a dejar a este pobre hombre, que bastante tiene ya con su desgracia

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