Tirón de orejas por la calidad del aire de Salamanca: no tan bueno como se presume por culpa del ozono
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Tirón de orejas por la calidad del aire de Salamanca: no tan bueno como se presume por culpa del ozono

María Auxiliadora (Foto: Archivo)

Ecologistas en acción critica el optimismo de la Junta en su análisis de la calidad del aire, especialmente en Salamanca, que tiene problemas de ozono no solo en la estación de El Maíllo, sino en la capital.

Entre buena y excelente. Esta es la calificación de la calidad del aire de Castilla y León según la Junta, que ha difundido este domingo el informe sobre los niveles de 2019, un análisis en el que los problemas se limitan a los altos niveles de ozono de fondo en un área natural amplia en la que viven 250.000 personas. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce, al menos según Ecologistas en Acción, y mucho menos en Salamanca.

 

La organización publica cada año su propio estudio de calidad del aire y sus conclusiones no son tan benévolas. En el caso de la Comunidad, acusa a la Junta de mentir sobre la calidad del aire en la región durante 2019 en su Informe anual, difundiendo "con ocho meses de retraso" los resultados . Ecologistas en Acción ha acusado a la Junta de continuar con su "tradición de desinformación" en esta materia, y de mentir sobre la calidad del aire "pese a reconocer a regañadientes que en la Montaña Sur de Castilla y León se ha incumplido el objetivo legal para la protección de la salud del ozono, afectando a 250.000 habitantes de las provincias de Ávila, Salamanca y Segovia".

 

La organización apunta que a la Junta se le 'olvida' informar de que durante el año pasado se ha superado también el objetivo legal para la protección de la vegetación establecido para el ozono en todo el sur de la región, desde Salamanca a Soria, y que la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el ozono, más estricta que el objetivo legal, se ha rebasado ampliamente en todas las estaciones de medición, con más de un centenar de días por encima de la guía OMS en las de Ávila, El Maíllo, Segovia o el Valle del Tiétar. En la última década, además, Ecologistas señala que "se ha incumplido el objetivo legal para la protección de la salud del ozono en las aglomeraciones de Salamanca y Valladolid y de las zonas Duero Norte, Duero Sur, Montaña Sur, Valle del Tiétar y Alberche y Soria y Demanda, con una población de 1,7 millones de habitantes repartida entre todas las provincias de Castilla y León, lo que "se oculta de manera deliberada en el texto y la nota de prensa difundida a los medios".

 

En Salamanca, peor de lo que se pinta

Así que según Ecologistas en Acción, el aire que respiramos no es de calidad buena o excelente, ni mucho menos, y en Salamanca la situación es mucho peor. Como ya informó este medio con los datos del informe de la organización, publicado en junio, el aire de Salamanca es perjudicial para la salud por el nivel de partículas y los problemas del ozono.

 

Según el estudio que cada año publica la organización ecologista, la provincia y su municipio más poblado tienen un problema claro con el ozono, un contaminante altamente peligroso para la salud: puede causar problemas respiratorios, provocar asma, reducir la función pulmonar y originar enfermedades pulmonares. Una situación que no ha mejorado del todo en lo que llevamos de año pese al confinamiento, porque se han registrado picos de ozono y partículas.

 

Durante el año pasado, Salamanca marcó los peores datos de ozono troposférico de Castilla y León. La 'culpa' de los episodios de calor de los primeros meses de 2019. Así ha sido tanto en las dos estaciones de medición de la capital como en la rural de El Maíllo, que bate todos los récords: marca los mayores niveles de ozono pese a estar en medio de la nada.

 

La capital, con exceso de ozono y partículas

Las estaciones de la capital superaron 18 días al año los niveles de protección de la salud marcados por la normativa estatal, y nada menos que 83 veces los límites definidos por la OMS, más exigentes. Es decir, que el aire que respiramos es perjudicial uno de cada cuatro días del año. Es una ligera mejoría con respecto a los 112 días del 2018, pero siguen siendo los peores datos de la comunidad.  Y el problema persiste, porque durante este 2020, incluso en los meses del confinamiento, ha tenido importantes 'picos' de ozono.

 

Salamanca sufre también el otro gran problema de contaminación, vinculado al tráfico, el de las partículas en suspensión. Según los datos de Ecologistas en Acción tomados de las estaciones públicas de medición, el nivel de partículas más grandes se superó dos días en la media diaria y 17 días en la media anual. Según la OMS, no es saludable respirar un aire así más de tres días al año en media diaria y más de 20 en medi anual. En 2018, el aire de la atmósfera salmantina superó el nivel de partículas de manera individual seis días al año y 19 días superó la media anual, así que se ha producido una ligera mejoría. Sin embargo, también se han observado picos de partículas en suspensión durante el confinamiento que delatan la movilidad latente que hemos mantenido.

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