'Tips' para evitar que avispas y abejas te piquen este verano

Avispa posada en una sandía. GETTY IMAGES

El verano es la época del año más propicia para que se produzcan picaduras de avispas y abejas.

Más tiempo al aire libre, como en el campo, o ropa que deja más cuerpo al descubierto hacen que estos insectos, que pertenecen al grupo de los himenópteros, tengan más accesibilidad a los humanos.

 

"Los himenópteros pican más en los meses cálidos porque se hace más vida al aire libre y es también cuando estos insectos están activos", explica la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), que proporciona una serie de consejos para evitar que estos insectos piquen efectivamente.

 

En primer lugar, la SEAIC recomienda no hacer movimientos bruscos si hay himenópteros cerca. De hecho, la sociedad especica que si algún himenóptero se posa sobre el cuerpo, "es mejor no espantarlo ni intentar matarlo, sino permanecer quieto y hacer movimientos lentos hasta que se aleje".

 

Por otra parte, la SEAIC aconseja evitar comer al aire libre, sobre todo frutas. Pero, si se hace, es recomendable comprobar que no haya abejas o avispas posadas en los alimentos o bebidas. Además, es preciso no acercarse a "frutales, ores, nidos de avispas, colmenas o basura", agrega la entidad.

 

En referencia a la ropa, el organismo se reere a cubrir el cuerpo "con ropa de colores discretos", además de no caminar descalzo. Por otro lado, la SEAIC previene sobre sacudir la ropa antes de vestirse porque "puede haber alguna avispa entre sus pliegues". Finalmente, la entidad llama la atención sobre no usar perfumes o lacas. El motivo es que "los olores fuertes atraen a los insectos". Avispa posada en una sandía.

 

Si, finalmente, la picadura se produce, la SEAIC maniesta que lo normal es sentir dolor. "Notarás picor, enrojecimiento e hinchazón en la zona", conrma la entidad. En este sentido, el organismo sugiere desinamar la zona mediante la aplicación de frío en la misma y lavar con agua y jabón. Además, "si es picadura de abeja, retirar el aguijón cuanto antes, con cuidado de no presionar sobre el saco del veneno", añade la SEAIC, que expone que rascar con una tarjeta es un truco eficaz.

 

Según el organismo, entre un 56 y un 94 por ciento de la población que alguna vez ha sufrido la picadura de un himenóptero tiene una reacción normal a este tipo de lesiones. Lo normal es experimentar una hinchazón de la zona con un diámetro menor de 10 centímetros. "Si hay mucha molestia, se puede administrar antihistamínico oral", apunta la SEAIC.

 

TRATAMIENTO EN CASO DE ALERGIA

No obstante, las picaduras de avispas y abejas causan reacciones alérgicas locales en un 15,7 por ciento de la población española y reacciones alérgicas graves en un 3 por ciento de la población general.

 

Una reacción alérgica local se maniesta mediante "una hinchazón con un diámetro mayor de 10 centímetros", indica la SEAIC, que aconseja tomar antihistamínicos, cortocoides tópicos o sistémicos para tratarlas.

 

Por su parte, una reacción alérgica grave se presenta con "enrojecimiento y picor en zonas distintas a la picadura, ahogo, mareos, visión borrosa, sudoración, malestar o síntomas intestinales", alerta la SEAIC.

 

En este caso, hay que "llamar al 112 o acudir al centro médico, ya que se puede necesitar un tratamiento urgente con adrenalina", según la entidad, que recomienda acudir al alergólogo, el médico especialista indicado para estudiar y resolver la alergia a los himenópteros.

 

El alergólogo, después de realizar el diagnóstico, valorará qué tipo de tratamiento se necesita en cada caso. Puede ser "un tratamiento inmediato con adrenalina autoinyectable; un tratamiento curativo mediante inmunoterapia; o un tratamiento preventivo evitando la exposición", completa la SEAIC.