Técnicos de mantenimiento descubren un butrón en una pared junto al ascensor que iban a revisar

Los presuntos autores de este hecho realizaron el agujero para robar una tienda de electrónica colindante al edificio. Forzaron la cerradura del inmueble para poder realizar el butrón.

Agentes de la Policía Nacional han detenido sobre las 00:15 horas de este martes, en el número 9 de la calle Bientocadas a tres varones y una mujer, todos ellos de nacionalidad rumana, de edades comprendidas entre los 23 y 38 años, como presuntos autores de un delito de robo con fuerza en grado de tentativa.

 

Los servicios policiales tuvieron conocimiento de los hechos en la mañana del lunes, cuando la comunidad de propietarios del número 9 de la calle Bientocadas comunica que al tratar de solucionar un problema por falta de funcionamiento del ascensor han observado un agujero en el hueco del mismo, en la pared que linda con un establecimiento de electrónica sito en el número 15 de la misma calle y que los técnicos de mantenimiento del ascensor han encontrado encima de éste distintas herramientas.

 

Efectuada una inspección en el lugar se comprueba por los Agentes que la cerradura de acceso al bloque ha sido forzada y que en el hueco del ascensor que corresponde a la planta baja, en la pared que linda con la tienda, se ha intentado practicar un butrón de unos cincuenta centímetros de diámetro, que no han podido finalizar al encontrarse una plancha de acero.

 

La información que la responsable de la tienda facilita a los funcionarios, comunicando que la franquicia de la tienda en el mes anterior ha sido robada en tres ocasiones y otras tres en tentativa en el resto de España, y que encima del ascensor se han encontrado “patas de cabra” y llaves de pico, entre otros efectos, hace que se establezca un operativo preventivo, al suponer que los presuntos autores pueden intentar completar el butrón durante la noche.

 

El dispositivo permite la detención de los cuatro presuntos autores de los hechos a la hora indicada, cuando se encontraban en actitud vigilante en las inmediaciones del portal. En el cacheo de seguridad que se efectúa a los detenidos y en el interior de un vehículo que utilizaban, aparcado en la calle Cristóbal Riesco, se intervienen guantes, linternas, alicates, destornilladores, seis teléfonos móviles, un equipo de sonido y multitud de herramientas que podrían ser utilizadas para la comisión del hecho delictivo, además de 715 euros.

 

Las gestiones efectuadas por los funcionarios policiales permiten considerar a los detenidos como un grupo organizado de delincuentes especializados en delitos contra el patrimonio, todos ellos con antecedentes por hechos de esta tipología en distintos lugares de España y con residencia fijada en Madrid, ciudad desde la que se habían desplazado hasta esta ciudad para cometer el robo.

 

Los detenidos serán puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de guardia cuando finalicen las diligencias policiales que se tramitan.