Su criptonita particular se cruza en la búsqueda de la permanencia

NO VENCE A LOS FILIALES. Los chacineros no han ganado en toda la temporada a ninguno de los segundos equipos de la categoría.
ADRIÁN A. GARCÍA

A lo largo de la historia se han dado casos de grandes personajes con debilidades que les hacían vulnerables, como para Aquiles era su tendón y para Superman, la criptonita… Pues en el caso del Club Deportivo Guijuelo, su debilidad particular esta temporada son los filiales, a los que todavía ha sido incapaz de vencer en ninguno de sus enfrentamientos directos.

Esta campaña, en el mismo grupo que los chacineros se encuentran las canteras de cuatro de los equipos que históricamente apuestan más por los jóvenes valores, como son el Osasuna, el Athletic de Bilbao, la Real Sociedad y el Sporting de Gijón. Las escuelas de Tajonar, Lezama, Zubieta y Mareo respectivamente han ido aumentando su calidad con el paso de los años y los chavales afrontan cada partido con la ilusión de demostrar que pueden ser útiles para las primeras plantillas, como en su día ocurrió con Fernando Llorente, Nacho Monreal o Xabi Prieto, entre otros.

Hasta el momento, el Guijuelo parece no haber encontrado la tecla adecuada para combatir ese espíritu competitivo, ya que tan solo ha conseguido dos puntos de 18 posibles. En la primera vuelta, empató contra pamploneses y donostiarras y perdió contra gijoneses y bilbaínos, mientras que en la segunda ha caído en los dos encuentros que ha disputado, ante Osasuna y Real Sociedad por 1-2 y 2-1 respectivamente.

Este fin de semana recibe al único filial que es rival directo de los verdiblancos, el Sporting B. Los chicos de Mareo marchan en decimoquinta posición con 31 puntos, dos más que los chacineros, y son el equipo que marca la salvación. Es decir, los de María Hernández tienen ante sí una verdadera final en su lucha por eludir el descenso a Tercera División al término de la temporada. Además, el pobre nivel que dio el Guijuelo en Gijón dejó al equipo en mala situación respecto al golaverage entre ambos, un hándicap a tener en cuenta el domingo.