Stop Uranio acusa a Berkeley de "arrancar encinas de donde no debía" en Retortillo

Según esta organización "se han deforestado un total de 37 hectáreas, arrancando 1.745 árboles, la mayoría encinas centenarias, de los cuales 315 árboles no estaban dentro de la concesión minera".

La Plataforma Stop Uranio, contraria a la apertura de una mina de uranio en Retortillo (Salamanca), ha acusado a la empresa promotora de este proyecto -Berkeley- de "arrancar encinas de donde no debía, fuera de la concesión minera y del terreno amparado por la Declaración de Impacto Ambiental (DIA)".

 

Según esta organización, el ingeniero de Montes y profesor universitario Juan Ignacio García Viñas ha realizado un estudio, encargado por la organización WWF, donde se concluye que "se han deforestado un total de 37 hectáreas, arrancando 1.745 árboles, la mayoría encinas centenarias, de los cuales 315 árboles no estaban dentro de la concesión minera".

 

Stop Uranio ha explicado que estos hechos los ha puesto en conocimiento de la Junta de Castilla y León el pasado mes de junio y qye no ha obtenido respuesta a las preguntas presentadas en el documento.

 

En el texto remitido a la Administración, según la plataforma, se pedía "la identificación de los responsables del destrozo ocasionado, la concreción de las consecuencias legales o administrativas que conlleva practicar una tala de encinas sin los permisos necesarios y las medidas que van a realizar los Servicios Territoriales de Medio Ambiente e Industria para restaurar la legalidad en la actuación de la empresa minera".

 

Por ello, Stop Uranio entiende que el jefe de Servicio de Medio Ambiente, Juan Carlos Martín Muñoz, debe ser destituido "al ser el máximo responsable del Servicio encargado de velar por la defensa del Medio Ambiente de nuestra provincia".

 

También, la organización ha subrayado que "a pesar del casi centenar de permisos que dice tener en su poder, Berkeley sigue actuando al margen de la ley, como ha sucedido en el desvío de la carretera SA-322".

 

En este sentido, ha apuntado que "es inconcebible que el vicepresidente de la Diputación provincial Carlos García Sierra, con propiedades dentro del término municipal de Retortillo, afirme que no le consta que se hayan realizado obras sin permiso, cuando el ayuntamiento de esa localidad se vio obligado a paralizar las obras de construcción de la variante de la carretera al carecer la empresa de autorización de uso y licencia urbanística. Así lo certifica el alcalde a requerimiento de la Junta de Castilla y León".

 

En el estudio elaborado, el profesor García Viñas también "pone en cuestión" la Declaración de Impacto Ambiental y las medidas reforestadoras emprendidas por la empresa Berkeley, "mediante convenios firmados con algún alcalde desorientado o simplemente vendido a los intereses mineros".

 

"Las medidas correctoras y compensatorias previstas en la Declaración de Impacto Ambiental no garantizan una restauración de los hábitats arbolados idónea y viable, ya que las medidas compensatorias en cuanto al aumento de la superficie forestal son insuficientes y hay numerosas características técnicas de la restauración de la vegetación que están descritas con detalle insuficiente o que incluso faltan", según el informe, ha destacado Stop Uranio.

 

"Según vamos conociendo más en detalle la DIA emitida por la Junta de Castilla y León son más las sombras que se ciernen sobre la mina de uranio de Retortillo, lo que debiera conllevar la retirada del apoyo incondicional de la Administración Regional a un proyecto esencialmente especulativo, pero con un destrozo medioambiental considerable al margen de la ley en la comarca salmantina del Campo Charro", ha añadido la plataforma.