¿Son legales los radares de Salamanca?

Una de las cabinas de radar en la avenida de Portugal de Salamanca.

Salamanca usa en algunos puntos los mismos radares que la justicia ha obligado a desconectar en Oviedo. El problema, las certificaciones de las cabinas: si no están al día, las multas pueden ser recurridas.

El Ayuntamiento de Oviedo ha tenido que ejecutar una medida insólita esta semana. Una sentencia judicial le ha obligado a desconectar todos sus radares de velocidad, que ponen miles de multas al año, sanciones que se han declarado ilegales porque los aparatos carecen de las certificaciones necesarias. El consistorio asturiano ha tenido que dejar de multar con estos radares porque requieren de una certificación específica de cada cabina y que demuestre que están correctamente instaladas. Y este es un problema en el que podría verse envuelto el Ayuntamiento de Salamanca con radares como los de la avenida de Portugal, con los que estaría multando ilegalmente desde 2015.

 

El motivo es que en Salamanca se usa el mismo modelo de cabina y radar que ha sufrido la anulación en Oviedo. En concreto, en la avenida de Portugal hay instalada una cabina elevada en un poste de la marca Tradesegur, y son el mismo modelo instalado sobre un poste que ha tenido que ser desconectado en Oviedo. En el caso de Salamanca, este en concreto se instaló en 2015 junto a otro; la ciudad cuenta con varias zonas señalizadas con rádar, como Puente la Universidad, Avenida Reina Berenguela, salida por la antigua Nacional-630 y Avenida de Portugal. Y el Ayuntamiento anunció en febrero la instalación de más cinemómetros para mejorar la seguridad, por lo que dijo que se donaría la recaudación.

 

El problema estriba en las cabinas y no en los cinemómetros, que suelen llegar calibrados. Según ha explicado el ayuntamiento ovetense, las cabinas carecen de una certificación propia en la que se indique que están bien nivelados o que cumplen los parámetros que se le exigen. Sí cuentan, en cambio, con una certificación de instalación que, en teoría, sería válida por seis años -se instalaron en 2012, con lo que sería válido hasta marzo de 2018-. Sin embargo, esta certificación "plantea dudas" tanto para los órganos judiciales como para ciudadanos que han recurrido las multas. En su resolución, el juzgado número 3 de Oviedo señala que la certificación de instalación no es suficiente, que hace falta una específica de cada cabina, por lo que el problema es con la cabina y no con el aparato. 

 

En Oviedo ya intentaron que se certificara la idoneidad de las cabinas, pero en la última sentencia se pide que las cajas en las que se instala el radar tengan un certificado de revisión periódica emitido por el Centro Español de Metrología, un informe que garantice que las mediciones se realizan de manera fiable. Si los radares de Salamanca carecen de ese certificado de revisión periódica, estarían multando de manera ilegal, en el caso de los de avenida Portugal, desde 2015.