Solemne despedida a Atilano Rodríguez antes de su partida

La Diócesis de Ciudad Rodrigo dijo ayer adiós al que ha sido su obispo durante los últimos ocho años, Monseñor Atilano Rodríguez, que el próximo sábado iniciará una nueva etapa episcopal en Sigüenza-Guadalajara.
Mondrián / David Rodríguez

Lo hizo en una misa en acción de gracias en la catedral de Santa María, que contó con la presencia de cientos de feligreses. En primera fila, parte de la Corporación municipal, encabezada por el alcalde, Javier Iglesias, así como otras autoridades como el Capitán de la Comandancia de Ciudad Rodrigo de la Guardia Civil.

En el altar mayor, Atilano Rodríguez, todavía administrador diocesano de Ciudad Rodrigo, estuvo acompañado por Manuel Felicio de Rocha, obispo de Guarda, comunidad con la que Miróbriga ha estrechado lazos seculares en estos últimos años. La misa estuvo concelebrada por 65 sacerdotes de toda la Diócesis Civitatense, a la que se sumaron el vicario de la Diócesis de Salamanca, el presidente de la Confederación de religiosos en Salamanca, y el cuidador del Santuario de la Virgen de la Peña de Francia, el Padre Ángel.

Tras la lectura del evangelio tomó la palabra Atilano Rodríguez para ofrecer una homilía de despedida, en la que volvió a reconocer que “humanamente me está costando la partida, con muchas emociones y despedidas durante estos días”. Esto es debido a que se siente profundamente unido a los feligreses “por la fe confesada y celebrada, por los lazos de la amistad, por la común fraternidad y por las alegrías y las penas compartidas durante mi estancia en esta bendita tierra”. Además, agradeció “la colaboración generosa de los sacerdotes en la acción evangelizadora, la entrega incondicional de las religiosas a Dios y a la formación de los niños o la atención de los ancianos y necesitados, al igual que tantos cristianos laicos”. A nivel personal, dio las gracias por “las manifestaciones de afecto sincero, la acogida cordial y las palabras de ánimo” recibidas, y pidió a los fieles que dispensaran el mismo trato al nuevo obispo, Raúl Berzosa.

Finalizada la eucaristía, intervino el vicario general de la Diócesis, Nicolás Martín Matías, para expresar a Atilano Rodríguez el “reconocimiento y gratitud por su labor pastoral” en nombre de toda la Diócesis. El vicario general expresó que durante su episcopado se ha podido ver “su cercanía, generosidad y espíritu de sacrificio”, asegurando que “son muchos los que recordarán su figura”. Martín Matías hizo un recorrido por los principales hitos ocurridos desde su toma de posesión en 2003, tanto en su labor apostólica como en el ámbito más amplio, siendo el más recordado el de las Edades del Hombre en 2006. Sobre este evento, Nicolás Martín expresó que “todos reconocen la misión destacada de Don Atilano como anfitrión, incluida la recepción a los Príncipes”. Por último, le agradeció “el no haber sido indiferente a los problemas sociales que sufre esta tierra”. Las palabras del vicario general fueron muy aplaudidas.

Posteriormente, Atilano Rodríguez y Manuel Felicio, ofrecieron una bendición conjunta “internacional”, en palabras del obispo saliente. Tras ello, la coral Dámaso Ledesma, que participó en toda la ceremonia, interpretó la Salve, y comenzaron las despedidas. Primero los sacerdotes, después las autoridades, y para finalizar todos aquéllos que lo desearon, formándose una larga cola para desearle lo mejor a Atilano Rodríguez en su nuevo doble destino de Sigüenza-Guadalajara, donde tomará posesión el próximo fin de semana. La ceremonia de Sigüenza, el sábado, podrá ser seguida en directo por 13tv.