Soledad Murillo: "La agenda política no podrá desarrollarse sin políticas de igualdad"

Con quién iba a trabajar" y "qué capacidad de decisión iba a tener". Fueron las dos preguntas que propuso la socialistas antes de aceptar el cargo de nueva secretaria de Estado de Igualdad. Una vez que conoció las respuestas, su decisión fue inmediata.

La socialista Soledad Murillo (Foto: I. C.)

Soledad Murillo (Madrid, 21 de abril de 1956) es la nueva secretaria de Estado de Igualdad desde el pasado 9 de junio y preguntó apenas dos cosas cuando le ofrecieron el puesto en el nuevo Gobierno socialista de Pedro Sánchez: "Con quién iba a trabajar" y "qué capacidad de decisión iba a tener". Una vez que conoció las respuestas, su decisión fue inmediata.

 

"Trabajar con Carmen Calvo me ofrecía todas las garantías porque es una experta en la materia y me allanaba el camino de la elección", asegura a este diario Murillo. "Con el primero que compartí la noticia fue mi marido, que se mostró tan encantado y emocionado como yo", añade. "Me siento muy honrada", añade la socialista, que depende directamente de la vicepresidencia única que dirige Carmen Calvo. Y eso, según ella misma subraya, traerá consigo que "la agenda política no podrá desarrollarse sin políticas de igualdad".

 

En cuanto a las reacciones que levantó su nombramiento, Murillo ha querido mostrar su sorpresa "por lo querida que me he sentido, además de valorada". "Mucha gente me ha dicho que había pensado en mí para el puesto antes incluso que lo hiciera yo misma, es algo que me ha llenado de orgullo", reconoce.

 

Puesta ya en materia, la primera medida en la que trabaja es la de "dar el primer paso por la Ley de Igualdad, tras una huelga feminista del 8-M que sacudió España, fue un hito que nos hizo ponernos al nivel de los países escandinavos", recuerda. Otra de sus prioridades será poner en marcha el Pacto de Estado contra la Violencia de Género, que se firmó a finales de 2017 y que no se ha puesto en marcha todavía.  

 

Murillo luchó por la paridad en las listas durante su etapa en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, por lo que formar parte de un Ejecutivo con 11 mujeres y 6 hombres es "un síntoma de normalidad. La anomalía es lo contrario cuando las mujeres son mayoría de población", asegura. La paridad no es un "gesto, es una obligación para democratizar el poder".

 

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Murillo, junto a Carmen Calvo, durante la promesa de su cargo (Foto: Europa Press)

 

"Espero que se convierta en una regla", añadió, así como "la utilización de currículum ciegos" -usados para evitar la discriminación por motivos de sexo, edad o nacionalidad-.

 

Murillo tuvo una responsabilidad similar entre 2004 y 2008, cuando José Luis Rodríguez Zapatero la nombró secretaria general de Políticas de Igualdad. De aquella época recuerda con cariño su trabajo en: "La Ley de Dependencia, el matrimonio igualitario o la ampliación del permiso de paternidad".

 

Sin embargo, la sonrisa se le borra de la cara cuando tiene que valorar las dos legislaturas posteriores con Mariano Rajoy como presidente: "Fue un Gobierno sádico", recuerda. "Eliminaron la cotización de las mujeres cuidadoras, degradaron el Instituto de la Mujer, ningunearon el Pacto de Estado contra la Violencia de Género... un desastre", añade.