Sin plan de ocio nocturno dos años después del escándalo de las fiestas sexuales

Distintivo de un programa de ocio nocturno en un local de Salamanca.

El equipo de Gobierno abandona el plan que prometió tras los sucesos de junio de 2015 en locales de copas: no funciona dos años después de retomar una idea de 2013. En su lugar, se ha optado por la autoregulación y la permisividad.

Han pasado casi dos años desde el escándalo de las fiestas de contenido sexual en la noche salmantina, que originó una importante polémica y que también forzó la reacción del Ayuntamiento de Salamanca ante el descontrol de determinados locales y del turismo de las despedidas de soltero. Una de las primeras promesas que se lanzaron en aquel momento fue el desarrollo de un plan de ocio nocturno de calidad que ha quedado en el olvido más absoluto. Dos años después de aquello, nada se sabe del citado plan, una cortina de humo tras los bochornosos acontecimientos. Y la última reunión de trabajo fue hace casi año y medio.

 

En su lugar, el equipo de Gobierno ha optado por dejar que las aguas vuelvan a su cauce y por la autorregulación. Es decir, ha esperado a que los hosteleros implicados dejen de hacer lo que hacían y a que el 'desfase' de las despedidas de soltero se notara lo menos posible. Algo que no se ha conseguido: hace unas semanas el grupo Ganemos denunciaba situaciones como la de ver una limusina subida ocupando la acera de la céntrica plaza Poeta Iglesias. Pero medidas no se ha tomado ni una: no hay plan, como tampoco hay una aplicación de la ordenanza 'anti-despedidas', que terminó su primer año sin ninguna multa.

 

 

FIESTAS SEXUALES

 

El Plan de Ocio Nocturno de Calidad lleva parado desde que hace más de dos años el PP lo esgrimiera para mitigar el escándalo de las fiestas de contenido sexual en locales de copas. Aquel episodio puso en la picota la imagen de Salamanca en toda España por las sórdidas prácticas que algunos hosteleros protagonizaban para fomentar el consumo incontrolado de alcohol, y pusieron en entredicho la eficacia de unidades como el Grupo SIETE que, precisamente, debía luchar contra estas situaciones.

 

El escándalo pilló al equipo de Gobierno en fuera de juego. Pocos días después de la exclusiva de TRIBUNA, el concejal de Cultura, Julio López, anunció una investigacion policial que puso en evidencia que el Ayuntamiento desconocía por completo estas prácticas y que el propio edil no tenía ni idea de las posibles sanciones y de medidas que se pudieran tomar. Y la reacción del equipo de Gobierno fue prometer cambios en la lesgislación y un plan de ocio nocturno, del que nada más se ha sabido.

 

La oposición pidió entonces medidas para mitigar la mala imagen dada, pero sin embargo lo que se encontraron fue un plan rescatado de hace tres años. En la primera reunión de julio de 2015, no sólo no se atajó la crisis que las fiestas sexuales y su amplia repercusión mediática, sino que se pusieron sobre la mesa sanciones y un plan ya presentado en 2013 sin desarrollo alguno.

 

 

TRES REUNIONES SIN EFECTO

 

Tras la primera reunión, hubo que espera a octubre de 2015 para una segunda en la que, tres meses después, sólo se constató que el problema estaba en el mismo punto. El comité creado estaba donde se quedó en julio, con la promesa de un diagnóstico que tenía que haber estado listo el septiembre anterior y la confirmación de que se iba a contar con la misma ONG que desarrolló el plan de 2013.

 

La situación se repitió siete meses después del escándalo, con una nueva reunión en la que seguía sin haber un plan y no existía medida alguna. Eso sí, ya había diagnóstico, pero era muy básico. En la reunión se dio a conocer un estudio con un diagnóstico de la situación actual del ocio nocturno de Salamanca; la conclusión, que Salamanca cuenta con una amplia población estudiantil y con variedad de locales nocturnos, que la promoción para el consumo excesivo de alcohol influye en la salud pública y que son necesarias acciones de sensibilización y de ocio alternativo. Nada más, y nada que no se supiera.

 

Desde entonces, hace casi año y medio, no ha vuelto a haber ninguna reunión y difícilmente se puede esperar un plan para enfocar el modelo de ocio nocturno hacia otro tipo de público. Aquí también se está a lo que digan los empresarios de la hostelería, Lo único que ha cambiado, la nueva reglamentación sobre las despedidas de soltero y comportamientos cívicos, que en la práctica no han aportado grades diferencias.