Siete menores, a la espera de una familia de acogida en Salamanca

Estos siete menores son parte de los 80 que hay "en espera" en el conjunto de la Comunidad Autónoma, uno de ellos de entre dos y tres años, once de hasta seis años, 48 de hasta 13 años y diez de hasta los 17, según los datos facilitados por la Delegación Territorial.

Un total de siete menores está a la espera de una familia de acogida en la provincia de Salamanca, dos de ellos se sitúan en la franja de edad de los 14 a los 17 años y los otros cinco cuentan con entre 7 y 13 años.

 

Así lo han señalado el delegado territorial de la Junta en Salamanca, Bienvenido Mena, el presidente provincial de Cruz Roja, Jesús Juanes, la presidenta de la Asociación de Familias Acogedoras (AFASA), Nieves Jiménez, y la gerente territorial de Servicios Sociales, Isabel Fernández, durante la presentación del 'Estatuto de los Acogedores Familiares' y la nueva campaña de sensibilización y divulgación.

 

Los cuatro representantes han mostrado su deseo de que la difusión de esta labor de apoyo a menores sirva para encontrar a esas familias que estén dispuestas a echar una mano a estos siete menores, para que tengan "un ámbito familiar en el que se favorezca su adecuado desarrollo".

 

Estos siete menores son parte de los 80 que hay "en espera" en el conjunto de la Comunidad Autónoma, uno de ellos de entre dos y tres años, once de hasta seis años, 48 de hasta 13 años y diez de hasta los 17, según los datos facilitados por la Delegación Territorial.

 

Durante el último año, Salamanca alcanzó la cifra de 123 acogimientos para 80 niños y jóvenes, seis procesos fueron de menores de un año, 11 de hasta tres años, 19 de hasta seis años, 55 de hasta 13 años y 32 de hasta 17 años; y de ellos 68 fueron a través de familiares como tíos o abuelos y 55 de personas ajenas a ese ámbito familiar.

 

Bienvenido Mena ha valorado la puesta en marcha del nuevo estatuto, al igual que el presidente de Cruz Roja Salamanca, quien ha insistido en la satisfacción de los 28 años en los que la entidad lleva colaborando con la Junta para estos acogimientos.

 

Asimismo, Jesús Juanes ha agradecido la labor de las familias que abren las puertas de sus casas. "Sin ellas sería imposible", ha puntualizado sobre una labor que trata de que los niños y jóvenes puedan desarrollarse en "un entorno de bienestar".

 

Por su parte, la presidenta de AFASA ha puesto el ejemplo de su familia, que da respuesta para casos de "emergencia", es decir menores que necesitan con urgencia un nuevo hogar. Esto ocurre, entre otras ocasiones, con los niños más pequeños, en los que la normativa contempla una entrada en acogida directa sin pasar por residencias.

 

En su caso, Nieves Jiménez ha explicado que sus tres hijos y el matrimonio viven actualmente con un menor en esta situación, y que previamente hubo otros cuatro, que pasaron por la casa y que luego tuvieron una familia de adopción. "Tarde o temprano tenían que irse", ha reconocido sobre un momento que es "difícil", por la salida, pero también "feliz", porque los integrantes de la familia de acogida ven que ese menor "ha tenido en ese tiempo una vida feliz, acorde a su edad".

 

Sobre los tiempos que pueden permanecer en acogida, Isabel Fernández ha explicado que hay periodos máximos, que llegan a los dos años en el caso de los de más edad. Luego, tras superar esos "problemas de riesgo muy grave o situación de desamparo", vuelven con sus familias biológicas o pasan a adopción.