Si tocan a uno, nos tocan a todos
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Si tocan a uno, nos tocan a todos

Foto: Arai Santana

Más allá del recuerdo deportivo del derbi que se acaba de disputar en el Helmantico entre Salamanca y Unionistas quedará el veto y la censura que sufrió la gran mayoría de la prensa charra.

"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo". Era el estandarte ideológico del filósofo francés Voltaire que viene al pelo para resumir la esperpéntica situación que está viviendo el entorno deportivo y comunicativo de la ciudad en Segunda B.

 

Antecedentes: Prácticamente desde su fundación en 2013, el ahora denominado Salamanca CF UDS -antes CF Salmantino) ha tenido problemas con los medios de comunicación, mostrando muy poca tolerancia hacia la crítica, ya fuera deportiva o institucional.

 

Sin embargo, la pasada semana, las directrices del club hacia los medios comenzaban a tornarse en órdenes poco aceptables:

 

- Primero no se permitió a los periodistas hablar con jugadores o cuerpo técnico sobre el derbi antes del viernes; ni siquiera para que los medios pudieran 'adelantar' trabajo y preparar como en cada choque entre Salamanca y Unionistas reportajes con miembros de ambos equipos que podían publicarse más tarde. 

- Segundo: A pesar de que el acuerdo con Footters -cadena que retransmite los choques de Segunda B y Tercera- reza que se ofrecerán todos los encuentros jugados en el Helmantico, pronto se conoce que éste no se emitirá por orden directa del mexicano Lovato.

- Tercero: Pocas horas antes del choque, el Salamanca comunica a los medios que no podrán acceder con cámaras al estadio, ni siquiera para poder hacer un resumen del choque, como es habitual, a posteriori.

 

El derbi, pues comenzaba caldeado: Después hubo retirada de cámaras bajo 'custodia', se echó del Helmantico a dos miembros de Comunicación de Unionistas que grababan el encuentro -como suele ser habitual también en casi todos los deportes- y ofrecían micro-vídeos por Twitter en semi-directo.

 

Y ante todo esto... tibieza. Los medios de comunicación salmantinos afectados, en este caso todos menos la COPE y La Gaceta, han hecho poco más que lamentar lo sucedido. Apenas unas piezas en los digitales, unas opiniones en las radios, alguna columna en papel... ¿Qué si nos parece poco? Sinceramente sí. Ante la timidez mostrada por Asociaciones que deberían sacar la cara por los periodistas -como la ASPE- o a la espera de algún representante político que se manifieste en contra de este veto, los profesionales de la comunicación no pueden dejar que esto se olvide. 

 

¿Por qué? Porque si hoy permitimos que nos prohiban grabar imágenes, mañana aceptaremos que no podamos hacer fotos y pasado, que no escribamos el 'minuto a minuto' de lo que pasa en el campo en directo. ¿Dónde está el límite?

 

Por tanto, sobre el derecho de los ciudadanos a conocer, a través de los medios, la realidad -deportiva, política o cultural- cero equidistancia. En esto debemos mojarnos los afectados y tomar cartas en el asunto ante las injusticias. De forma conjunta, olvidando las rivalidades por audiencias o afinidades. Y no olvidar que cuando tocan a un medio (o al 80% de los salmantinos en este caso), nos tocan a todos los ciudadanos que somos los que dejamos en manos de los profesionales el acceso a la información.

 

P.D. Este ejemplo, por ser el de la censura más general, ha sido el destacado en la opinión. Pero el mismo rasero de medir hay que tener respecto a la prohibición de Unionistas de permitir declaraciones exclusivas de su gente a la COPE o a la negativa de jugadores y entrenador el domingo a hablar en el Helmántico. Equidistancia CERO.