"Si los políticos hubieran estudiado música no dejarían pasar esta disciplina en la formación académica reglada"
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"Si los políticos hubieran estudiado música no dejarían pasar esta disciplina en la formación académica reglada"

Mª Ángeles Pérez Lancho, profesora en la academia salmantina de música Sirinx y formadora de la pedagogía Willems por toda España participa en la IV Violinada autonómica aportando su visión de la música como elemento clave en la formación global del ser humano.

La Violinada de Castilla y León se celebra en este 2019 por vez primera en Salamanca, después de 3 años de interrupción. Se han inscrito más de un centenar de estudiantes de violín de todas las edades y de todas las provincias de la Comunidad Autónoma. Este evento tendrá lugar el próximo 23 de marzo en el Conservatorio Profesional de Música de Salamanca.

 

La organización cuenta en esta ocasión con varios especialistas que impartirán clases de grupo, magistrales y otras ponencias. Entre los participantes están Mª Ángeles Pérez Lancho y Pilar Quiroga, especialistas en la pedagogía Willems, que les presentarán a los alumnos de violín su ponencia El rincón del oído. TRIBUNA de Salamanca ha hablado con la primera de ellas para saber qué es y cómo se pone en práctica esta manera de enseñar música llamada como su creador: Willems.

 

En estos días ha circulado por redes sociales un vídeo en el que el director de la Filarmónica de Hamburgo, Kent Nagano, explicaba la importancia de que los niños aprendan música; viniendo a decir que, prácticamente, es una dejación en las funciones de un padre, apartar, o no favorecer a los hijos el aprendizaje de esta disciplina. Al hilo de estas palabras de Nagano y de las horas lectivas que la música tiene en el programa académico en España, conocemos la opinión de Pérez Lancho. Charlar con Mª Ángeles P. Lancho sobre su profesión, sobre la música y su pedagogía es algo muy emocionante. Esta docente de la escuela de música Sirinx consigue transmitir toda la sensibilidad que ella siente cuando enseña música, su amor a las artes musicales y su dedicación a la infancia.

 

¿En qué va a consistir su participación en la Violinada regional?

Haremos un suplemento a nivel auditivo y vocal, es decir, existen muchas vías para relacionar al ser humano con la música. el instrumento, el lenguaje... todo esto es el arte pero, en realidad,  el arte está en el ser humano en las facultades que tiene la persona, el niño.

 

...o que no tiene

Pero que se pueden desarrollar. La música no solo es un don innato. En algunos casos, sí. Pero también se desarrolla muchísimo. Desde la música, vamos desplegando facultades, y podemos llegar a la audición, a lo vocal, al cuerpo, a todo lo emocional y afectivo, a lo inteligente (ya que es un arte muy complejo en su construcción), a lo social. Es decir, que la música sale del hombre. Sin embargo, hay veces que enseñamos la música y se nos olvida la persona, porque vivimos en una sociedad muy de eficacia, muy de resultados y en la que nos olvidamos de volver al niño con su oído, con su voz y de empezar por ahí, en lugar de por lo intelectual.

En la filosofía Willems, que es nuestra manera de enseñar música, desarrollamos el oído, la voz, el cuerpo, el afecto (que la música llene al niño, que le dé un masaje por dentro) en el Rincón de la audición, buscamos ese lugar especial en el que la presencia no es el instrumento, ni el ojo que descifra un código, ni el dedo que toca un violín, sino que es una persona que tiene la paciencia de escuchar, de estar presente.

Es sensorialmente muy atractivo, sin embargo, a veces para el profesional o para los que empiezan en la música queda en un segundo plano, y todo eso tapa la presencia del estoy, escucho, me maravillo...

 

De cara a muchos padres y madres que se plantean llevar a sus hijos a una escuela como esta, ¿para qué sirve aprender música?

La música es importante en sí misma, aprender un idioma o matemáticas también es importante, pero la música lo es en sí misma. Es verdad que favorece aperturas mentales para otras disciplinas porque desarrolla un lenguaje.

Tenemos una herramienta muy potente, que ya tenían los platónicos en su sistema de estudios, y no podemos dejar que se pierda en la educación de nuestros niños. El ser humano necesita tener el oído despierto porque si no, no escuchamos. Y eso es una pena ya que en nuestra relación con el mundo hay muchos sonidos que nos perdemos, porque no estamos entrenados para escucharlos.

Además, la música sirve para hacer al individuo feliz, en la medida en que procura consuelo, o te eleva, o te tranquiliza, te asombra, te emociona o te hace llorar, y eso hay que enseñárselo a los niños... "Que en cada clase haya un momento de vida", decía Willems. Eso significa una emoción, un recuerdo bonito al final del día, eso es un momento de vida una sensación de disfrute, o de asombro.

 

Edgar Willems fue uno de los grandes pedagogos de la música del siglo XX, ¿Cómo llegó usted a conocer esta metodología?

Yo había estudiado Pedagogía y también estaba en el Conservatorio y, en mis años de estudiante, me daba cuenta de que en las clases de Pedagogía no me hablaban de la música, y en el Conservatorio tampoco me hablaban de la Pedagogía, era muy llamativo como las disciplinas no se juntan. Entonces empecé a estudiar por mi cuenta porque si te limitas a enseñar lo que tú aprendiste te quedas en algo muy pobre. Muchas veces el músico dice: "Tengo 20 años de experiencia", pero, ¿de qué experiencia? Ya la conozco, yo hace 40 años recibí la misma. Hay que buscar la formación, porque hay pedagogías, hay que moverse y encontrar lo que pueda interesarte, aunque no dé puntos. Yo un día llegué a esta escuela y la encontré, me dí cuenta de que esto era lo que yo quería.

 

Si, como explica, la música desarrolla al ser humano en su conjunto, ¿cómo afecta a la formación académica de los niños el hecho de que esta disciplina no esté potenciada ni valorada en los colegios e institutos en España?

Esa es la torpeza en no ver lo importante y lo esencial. Hay una corriente fuerte de profesionales que hablan en este sentido. La educación en España se está cargando una herramienta clave para trabajar al individuo en su conjunto. Si los políticos fueran músicos o hubieran tenido una formación musical importante, no dejarían pasar la música como instrumento básico para sensibilizar al individuo, para humanizar en cuanto a muchas materias, la ecología, la armonía de la persona, en general.

Algunos de los profesores de esta escuela estamos haciendo una intervención dentro del programa Miradas de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León en el colegio Reina Sofía, donde estudian alumnos con discapacidad, y en el colegio Juan del Enzina, con un 90 por ciento de niños de etnia gitana en sus aulas. Para nosotros es una experiencia muy emocionante. Cada individuo es un mundo pero en el fondo, la música nos pone a todos en un universo común.

 

Según lo que explica, sería ideal que este tipo de formación musical que engloba al individuo en su conjunto llegara a los centros escolares...

Sí, ojalá en todos los colegios hubiera una formación así. Estoy en contacto con el centro de formación del profesorado y tengo en mente poder establecer un certificado de Willems para perfil de maestro, o de un músico terapeuta que está en un hospital... En realidad, somos afortunados de tener tantas herramientas para enfrentarnos a distintos colectivos y poder intervenir con ellos.

 

¿Qué diferencia a Sirinx de otras escuelas en las que se utiliza la pedagogía Willems?

Las personas, el equipo. No solo somos personas formadas musicalmente y amantes de la música, sino que somos amantes de la infancia, nos gusta trabajar con niños, y eso hay veces que los músicos no lo tienen claro. Algunos profesionales de la música se dedican a la educación porque no pudieron ser concertistas. A los profesores que estamos aquí no nos pasa eso. De hecho, para nosotros enseñar a los niños es nuestra misión.

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