Satisfacción entre los agricultores por el precio de la patata con buenas previsiones de producción

El valor actual del tubérculo oscila entre 0,20 y 0,23 euros por kilo ante la escasez de producto en el mercado

No solo el cereal mantiene el tipo en el mercado con un nivel de precios muy elevado, también lo hace el tubérculo por excelencia, la patata, que ha aprovechado al escasez de cultivo en el mercado para situarse en un precio que oscila entre los 0,20 y los 0,23 euros por kilo, lejos, muy lejos de los 0,03 y 0,06 euros de pasadas campañas, llevando a la ruina al productor. "Sin duda, en esta campaña podremos cubrir gastos de pasadas campañas donde el resultado ha sido nefasto", reconoce Juan Manuel Redero, agricultor de la zona de Las Villas.

De cara a esta campaña se han dado las circunstancias necesarias para que el valor de la patata ofrezca rentabilidad a los agricultores de la provincia de Salamanca: el mercado está 'limpio' porque se han agotado las reservas de Francia y la producción en Andalucía y Extremadura ha sido baja, beneficiando a los intereses salmantinos. Por el momento se ha recogido muy poca producción y será a mediados del mes de agosto cuando comience una mayor actividad.

Es más, las previsiones indican que los rendimiento en la provincia van a ser buenos y se situarán en torno a "40 y 45 toneladas por hectárea con buena calidad aunque se ha sembrado un 10% menos de superficie que el año que viene, hecho que también influye en el aumento del precio de este cultivo", destaca Redero.

Los agricultores, con previsión y tomando como referencia las malas campañas pasadas, han firmado contratos a un precio establecido dejando poca producción libre en el mercado, lo que también influye para que su valor se mantenga en niveles óptimos para la rentabilidad.

Una de las novedades para esta campaña es que se ha aumentado la superficie sembrada de patata roja en detrimento de la jaerla porque tiene una mejor salida en el mercado del país vecino, Portugal, también con algunos contratos firmados.

Maíz y remolacha
Por su parte, otros cultivos de regadío como maíz y remolacha atraviesan situaciones distintas. En el caso del primero, el maíz, presenta una buena calidad pese al retraso en la siembra "porque no le ha faltado agua ni tampoco calor", destaca Redero, por lo que la mayoría de las parcelas de la provincia presentan buenas perspectivas. Además, su precio en la actualidad está en un nivel elevado, igual que el resto de los cereales.

Por último, la remolacha es el mayor damnificado de todos porque su situación es muy delicada. La retirada de las ayudas de la Junta ha quitado las ganas de sembrar a los productores que ya no ven este cultivo como rentable cuando hace un lustro se posicionaba como la gran esperanza. Si la industria no apoya al sector económicamente, éste puede verse destinado a la desaparición.