Santolino, a 167 km/hora por el desierto

Lorenzo Santolino sorprende en su debut en el Rally de Marruecos, donde se ha adaptado a la navegación y a las altas velocidades. Hablamos con él sobre la experiencia.

El debut de Lorenzo Santolino en el Rally de Marruecos está siendo sorprendente. El piloto de Guijuelo está firmando una gran actuación y no sólo entre los debutantes, sino que también ha logrado situarse con los mejores de la carrera a pesar de que es su primera competición de este tipo. Buena prueba ha sido la etapa maratón, divididad entre martes y miércoles, con más de 600 kilómetros, sin posibilidad de asistencia, durmiendo en 'vivac' (al raso)... y que ha saldado en el puesto trece de la general, por delante de pilotos con más experiencia y mejores motos.

 

En TRIBUNA hemos podido contactar con el piloto que nos ha contado sus impresiones sobre su última etapa, la del miércoles. "Ha ido bastante bien, estoy bastante contento. Salía detrás de Renet (n.d.r., piloto francés de Husqvarna) y hasta el kilómetro 80 que tenía que repostar en el control de paso '1' he ido con él, a 30 segundos. Luego desde el kilómetro 80 hasta el final, el 315, he tenido que ir solo, navegando, no había polvo de estela de nadie, no puedes seguir las marcas de otros pilotos porque casi no se ven, y he navegado muy bien", comenta Santolino sobre su gran preocupación en los días previos, que era poder consultar bien el libro de carrera.

 

 

El road book contiene toda la información sobre la etapa de cada día y el piloto lo tiene que ir mirando en marcha, ya que es una cinta de papel puesta en una caja (la más grande de color negro en la foto de al lado); un pulsador que va a un motorcillo eléctrico sirve para ir moviéndolo con el paso de los kilómetros. Lleva numerosas indicaciones, hasta cuatro o cinco por kilómetro. Va puesto sobre el manillar junto con el resto de la instrumentanció, como el GPS, brújula, cronómetros...

 

El road book lleva toda la información del recorrido: puntos de paso que hay que encontrar, peligros del trazado, rumbos... Lo entrega la organización, pero después cada piloto se lo trabaja: tres horas tarda Lorenzo en repasarlo entero.

 

"Hasta el kilómetro 200 no he perdido mucho, estábamos todos juntos. Y luego hasta el final había una zona que era todo igual, con muchas pistas paralelas, complicado encontrar la buena. También era muy rápido, había zonas de lagos secos, y las KTM corren más que la mía. Hoy he hecho una velocidad punta de 167 km/hora, ellos no sé lo que harán, andarán cerca de 180 km/h", comenta sobre la otra gran dificultad de esta especialidad, una velocidad mucho más alta que la del enduro, aunque el pilotaje sea menos intenso.

 

"En general bien, he cometido algún error, pero volvía atrás y no me había perdido más de 500 metros o un kilómetro: volvía atrás y cogía el camino bueno. No me he dado ningún susto grande, todos los peligros los voy viendo bien en el road book", ha comentado satisfecho. Y no es para menos: pueso trece en la general, a la espera de lo que pase en las dos últimas jornadas.

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