Sanidad asegura que hay personas mal inscritas en listas de espera y que eso aumenta su número

Sáez Aguado (Foto: T. Navarro)

Sacyl trabaja en mejorar los sistemas y que los datos de espera de pruebas y especialidades sean "congruentes" porque en ocasiones no se aclara en las citas si es primera consulta o una revisión, de manera que por defecto se cuenta como la primera.

El consejero de Sanidad de Castilla y León, Antonio María Sáez Aguado, ha asegurado que se trabaja en la mejora de los sistemas de información que permitan que los datos de listas de espera de las pruebas diagnósticas y consultas de especialidades sean correctos y "congruentes" porque ahora se contabilizan algunos que no son reales o hay pacientes mal incluidos en las mismas.

 

Sáez Aguado, en una rueda de prensa para presentar los datos de listas de espera quirúrgicas de 2017, se ha expresado así después de que el Grupo Parlamentario Podemos criticara el aumento de estas listas en base a unos datos facilitados por la Consejería en una pregunta parlamentaria así como la "opacidad" del departamento, ya que no se facilitan este tipo de datos. El consejero ha aclarado que esta información se facilita a los grupos parlamentarios que lo piden y ha argumentado que si hay críticas es precisamente porque se conocen los datos.

 

Sin embargo, ha aclarado que hay personas en las listas de espera de consultas que probablemente están mal incluidos, ya que en ocasiones no se aclara en las citas si es primera consulta o una revisión, de manera que por defecto se cuenta como la primera y no es así. Aunque normalmente esto se hace bien, hay un número "no pequeño" que supone que los datos no reflejen la realidad.

 

 

SIN DATOS DE PRUEBAS DIAGNÓSTICAS

 

Lo mismo ocurre en el caso de las pruebas diagnósticas, en las que ha explicado que ni España ni Castilla y León tienen suficientemente determinados algunos conceptos como cuando se hace una solicitud de TAC abdominal y torácico y si eso debe contabilizarse como una o dos pruebas. Por ello, ha indicado que hasta que no se organice adecuadamente el sistema de petición de pruebas, en el que se quieren incluir prioridades, no se harán públicos los datos salvo a petición de los grupos parlamentarios porque considera que hay que tratar de que los datos sean "congruentes" y respondan a la verdadera situación.

 

De esta forma, ha señalado que primero hay que mejorar el sistema de información, pero también en la relación de Atención Primaria y hospitalaria, ya que hay una importante variabilidad en las derivaciones de centros de salud a los servicios hospitalarios, tanto entre centros como entre facultativos, por lo que se trata de analizar este aspecto mediante la conexión de los dos tipos de atención. El estudio de esta variabilidad "lleva su tiempo", ha advertido el consejero, dado que son casi 3.000 médicos de familia que derivan a los servicios hospitalarios.

 

Al mismo tiempo, el consejero ha explicado que se trabaja en otros aspectos que contribuyen a mejorar el funcionamiento de estos servicios como la dotación de recursos para diagnósticos, en los que se han invertido 50 millones de euros en 2017, y se trabaja en otra línea "menos visible", en la de "no hacer", en atención a la advertencia de la Sociedad Española de Radiología, que apunta que el 30 por ciento de las pruebas de imagen son innecesarias. Precisamente en este contexto, el consejero ha aclarado que aunque su compromiso es desarrollar un decreto mediante el que se establezca la demora máxima en pruebas diagnósticas en función de las prioridades.