Sánchez, sin autocrítica, pide una "desescalada de la tensión política" y afirma que el confinamiento sigue

Pedro Sánchez

"Solo se acaba la medida extrema de la hibernación económica”, recuerda el presidente Pedro Sánchez. 

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha pedido este domingo a todos los partidos "una desescalada de la tensión política" y ha abogado por la unidad para hacer frente a la crisis del coronavirus, poniendo como ejemplo el consenso alcanzado hace 40 años en la Transición.

 

En una comparecencia en el Palacio de la Moncloa, Sánchez ha subrayado que el Covid-19 no distingue de territorios ni de color político, por lo que la respuesta "debe ser común, unida". Esto debe hacerse, a su juicio, a través de un gran pacto de reconstrucción económica y social que se selle en los nuevos Pactos de la Moncloa que quiere impulsar el Gobierno y que el presidente quiere que se formalicen esta misma semana en una primera reunión.

 

Para este objetivo, el jefe del Ejecutivo ha insistido en dejar atrás "las palabras gruesas y el lenguaje agresivo". "Mientras prosiga esta crisis, solo unidad. Sin reproches ni críticas ni desplantes", ha pedido reclamando primero el apoyo del PP como primer partido de la oposición pero también del resto de formaciones políticas "sin excepción".

 

"Democracia significa pluralidad, pero también unión cuando tenemos el ataque de un enemigo común", ha sostenido recordando el ejemplo de hace 40 años y pidiendo a todas las formaciones que se inspiren en él. "Todos sabemos que cuando venzamos esta guerra necesitaremos todas las fuerzas país para vencer la posguerra", ha reconocido.

 

Pedro Sánchez, ante la vuelta al trabajo en transporte público: "Los ministerios económicos se han reunido con empresarios y sindicatos. Se está impulsando el diálogo para garantizar las condiciones de seguridad en el trabajo. Vamos a proveer a los trabajadores de mascarillas". Sánchez destaca que toman las decisiones en base a las recomendaciones del comité científico que asesora al Gobierno. "Lo más importante es la salud pública, salvar vidas, evitar contagios", dice. "Seguimos confinados y garantizamos la seguridad al conjunto de trabajadores". 

 

INGRESO MÍNIMO

 

En relación con el íngreso mínimo vital ha señalado que "vamos a cumplir con ese acuerdo, con la instauración del ingreso mínimo vital. Un ingreso que antes de que irrumpiera la Covid-19 tenía mucho que ver con la pobreza infantil". Y añade: "Después de la pandemia tendremos que hacerlo para otro tipo de realidades sociales que van a brotar". Sánchez defiende la medida: "Nos gustaría que esa propuesta contara con el aval no solamente de los agentes sociales, sino también de las fuerzas políticas".

 

"NOS NECESITAMOS TODOS"

 

En una comparecencia en la que ha recurrido en muchas ocasiones al lenguaje bélico al comparar la lucha contra el coronavirus con una guerra, el presidente ha admitido que en estos más de 40 años de democracia el acuerdo y el consenso no han sido la tónica general, pero ha subrayado que el problema ahora es "infinitamente mayor" a otros. Ha llegado a calificarlo de "inmenso" y "descomunal".

 

"Cuando venzamos necesitaremos todas las fuerzas del país para vencer la posguerra. Nos necesitamos todos, las propuestas de todos, la unión de todos. Cuantos más, mejor. A todos los que estén dispuestos, les agradezco su actitud. Estamos ante una situación completamente nueva y nos exige un comportamiento nuevo. Haré lo que esté en mi mano para conseguir esa unión", ha remarcado.

 

Sánchez considera que no son incompatibles las medidas que está poniendo en marcha ahora el Gobierno para frenar la pandemia con los retos futuros una vez superada la crisis. De hecho, ha resaltado la importancia de "empezar a hablar de la reconstrucción económica y social".

 

Sobre las críticas recibidas en la videoconferencia que ha mantenido esta mañana con los presidentes autonómicos, Sánchez ha utilizado también otros términos como "demandas legítimas", "pareceres" o "realidades" que han planteado los dirigentes de las comunidades, y ha asegurado que "incluso las críticas" las toma como "bienvenidas" porque es "importante mantener la humildad" en el debate.

 

Es más, ha llegado a decir que la respuesta que ha obtenido de los presidentes autonómicos con respecto al Plan de Reconstrucción Económica y Social ha sido "positiva" y que las "críticas" manifestadas al respecto han sido "constructivas".

 

PIDE A LAS CCAA UN MARGEN DE CONFIANZA

 

El jefe del Ejecutivo ha admitido que las comunidades quieren tener una "mayor capacidad en la toma de decisiones", pero ha dicho estar "seguro" de que "entienden que en niveles de tanta incertidumbre y ante un enemigo que no descansa el Gobierno tiene que tomar medidas de manera muy rápida", por lo que les ha reclamado un "margen de confianza".

 

En este sentido, y a la pregunta de si se compromete a que el estado de alarma no será excusa para una recentralización al modo de una ley como la de Armonización del año 1982, el presidente del Gobierno se ha limitado a contestar que "sí".