San José roza los 30 grados sin piscina y sin noticias de las obras anunciadas

El primer fin de semana de calor llenará las piscinas municipales, ya abiertas, mientras los vecinos de San  José soportan el cierre de la suya por culpa de unas obras que no empiezan.

El verano ha llegado definitivamente a Salamanca y, por ahora, se va a notar en una subida importante de las temperaturas. El termómetro marcará niveles propios de esta época del año y animará al baño, ahora sí, allí donde sea posible. Y es que si hace una semana el comienzo de la temporada en las piscinas municipales pasaba desapercibida por las bajas temperaturas y las lluvias, ahora sí ha llegado el momento. Sin embargo, los vecinos del barrio de San José van a tener que esperar al menos un año para disfrutar de su piscina.

 

El motivo ya es conocido, y es que el alcalde Fernández Mañueco ha decidido cumplir a última hora una promesa de 2011, la de transformar la piscina de San José en climatizada. El proyecto lleva un trayectoria tortuosa y parece que va a seguir así. Además de estar prometido desde el primer año de Mañueco como alcalde, el Ayuntamiento se comprometió a tenerla lista durante 2016 para lo que hizo un estudio de demanda que confirmó que hasta 10.000 usuarios pasarían por ella, pero tendrán que esperar.

 

El equipo de Gobierno de Fernández Mañueco ha decidido que el mejor momento para hacer la obra es el verano, algo que no se ha hecho con otras piscinas, en vez de espera al fin de la temporada estival. Así que este verano no hay piscina en San José, y puede que el verano tampoco, ya que la obra dura un año y ni ha empezado. La ejecutará la concesionaria de las piscinas municipales con un proyecto que ha cambiado para aumentar cuantía y duración de la obra. Sin embargo, y aunque ya se ha dado a conocer el aspecto final de la piscina, nada se sabe de la ejecución de obra y de su inicio.

 

Sobre el papel, y contando con agotar el plazo como es habitual en las obras municipales, cada semana que pasa acerca más la posibilidad de que no sea un verano, sino dos, los que esté cerrada la piscina. El concejal de Deportes, Enrique Sánchez-Guijo, no ha sido capaz de despejar la duda. "Uno de los dos veranos tendrá que permanecer cerrada, va a ser este, es nuestra intención", asegura. Y mientras la obra siga retrasándose, existe la posibilidad de que sean dos.

 

De momento, los vecinos tendrán que empezar a pensar en otras piscinas municipales para pasar los rigores del verano... al menos, el de 2018, mientras el tiempo pasa y acerca un posible cierre también en 2019.