Salamanca y su fidelidad a un diestro inmortal, Julio Robles

Ya han pasado dieciséis años de su muerte, a pesar de ello, los salmantinos siguen recordando la figura de este torero que dejó un gran legado a la tauromaquia de la capital charra.

Dieciséis años ya... Tres lustros de la muerte de Julio Robles, que falleció a los 49 años en la clínica Santísima Trinidad el 14 de enero de 2001, aunque para los aficionados al toreo en Salamanca su figura perdurará por siempre. A buen seguro hoy le recordarán su majestad 'El Viti' o El Capea, una terna que fue cartel de lujo en muchas ferias de La Glorieta.

 

Robles sufría tetraplejia desde el percance que tuvo en la plaza francesa de BézIers el 13 de agosto de 1990. Desde entonces, su estado de salud tuvo momentos muy delicados. Aquel enero de hace dieciséis inviernos fue operado a vida o muerte. Así rezaba el parte médico: "A las 17.05 don Julio Robles Hernández, de 49 años, ha fallecido por parada cardiaca sin respuesta a medidas de reanimación cardio-pulmonar avanzada. El paciente ingresó con carácter urgente el día 13 a las 07.30 horas y le fue diagnosticado un abdomen agudo y shock séptico".

 

Posteriormente ,el 15 de enero, Robles daría su última vuelta al ruedo. Como no podía ser de otro modo fue en la Glorieta y toda su querida Salamanca le acompañó para dar el último adiós antes de ser enterrado en Ahigal de los Aceiteros. Sus restos mortales fueron instalados en el Ayuntamiento de Salamanca y hasta allí llegaron muchos amigos como Victoriano Valencia, Pedro Moya, El Niño de la Capea, Santiago Martín El Viti, Curro Vázquez y José Pacheco El Califa.

 

Se vistió de luces por primera vez en Villavieja de Yeltes el 28 de agosto de 1968 y actuó sin caballos en torno a 40 tardes. Su presentación con caballos fue en Lleida el 10 de mayo de 1970 con reses de María Lourdes Martín de Pérez Tabernero y toreó por primera vez en Madrid el 10 de junio de 1972, con novillos de Juan Pedro Domecq, alternando con Ángel Rodríguez Angelete y Niño de la Capea. La alternativa se la concedió Diego Puerta en Barcelona, el 9 de julio de 1972, con Paco Camino como testigo, matando un toro de Juan Mari Pérez Tabernero de nombre Clarinero.

 

Sin duda un torero que a pesar del paso de los años no ha caído en el olvido, tanto es así, que el pasado 2016 su figura llegó a ser trending topic en Twitter.

 

MUSEO TAURINO

 

El Museo Taurino de Salamanca tiene hoy por hoy una sala en la que se agolpan algunos recuerdos del diestro, como eterno rosa y oro, vestido que Julio Robles utilizó la tarde de su alternativa el 9 de julio de 1972. También se exhibe la cabeza de Jaranero, uno de los toros más destacados en la trayectoria del matador salmantino. Lo estoqueó en la Feria de San Isidro de 1978, pertenecía a la ganadería de Eugenio Lázaro Soria y le cortó una oreja.

 

De este modo, la capital rendirá desde hoy su particular homenaje de la mano del periodista y comentarista taurino Máximo Pérez que ofreecerá a las 20.00 horas, una conferencia titulada 'Julio Robles, mis recuerdos'. Por su parte, el sábado está previsto otro acto a las 13.00 horas junto a la estatua que le recuerda a las puertas de la plaza de toros de La Glorieta, obra del artista Salvador Amaya.

Julio Robles (Foto: Wikipedia)

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